Lo que vino después, en lo específico de las competencias continentales, fue impresionante. Con distintos entrenadores el Benfica perdió finales de la Copa de Europa, es decir
la actual Champions League, en 1963, 1965, 1968, 1988 y 1990, y otras dos de la hoy conocida
Europa League en 1983 y más recientemente, el pasado 15 de mayo.
En esa oportunidad, el sueño copero se esfumó cuando el partido ya terminaba en el estadio Amsterdam Arena, en el tercer minuto adicionado al tiempo reglamentario. En ese instante el defensor del Chelsea, Branislav Ivanovic conectó increíblemente solo en el área del Benfica un centro desde la derecha para decretar la derrota por 2 a 1.
"Estas cosas pasan", aseveró Persaldi a
MAS ALLA DEL MISTERIO y consideró que por el efecto del maleficio es probable que Guttmann
"hizo algo para que el club Benfica no saliera más campeón y a mi modo de ver, hasta podría afirmarse que hubo un trabajo de magia oscura".Para la psíquica, lo que generó el entrenador con su maleficio fue "un bloqueo de energía" y eso tiene que ver, apuntó, "con la presencia de bajos astrales que son los que bloquean las situaciones, tal como ocurre en los casos de espíritus obsesores convocados, por ejemplo, por mujeres despechadas que también recurren a la magia oscura por medio del hechizo".
Una de las dificultades que plantea la situación es que Guttmann murió en 1981 y no sirvió siquiera un homenaje en vida que le hizo una delegación del Benfica que se trasladó en busca de indulgencia hasta el geriátrico que alojaba al ex entrenador ni el que posteriormente le tributaron en el cementerio de la capital austríaca cuando ya el director técnico húngaro era leyenda.
La solución, según Persaldi, es intentar
"cortar el maleficio porque es evidente que el espíritu sigue firme en aquella postura contraria al Benfica" y para eso lo que sugiere la psíquica es, como ya lo hizo en otros casos en que fue convocada a intervenir, "conectarse telepáticamente" con quien generó la situación.
"El contacto consiste en solicitar la presencia de ese espíritu y pedirle que corte el hechizo", remarcó Persaldi, convencida que Guttmann partió de este mundo "con un gran resentimiento contra el Benfica. Por eso hay que hablarle para que modifique su postura y libere de la atadura a la que sometió al club".
"Que se puede resolver no hay duda pero el punto -remarcó- es si se será fácil porque de lo que se trata es de lograr que el espíritu deponga su actitud". Por suerte para el Benfica, una comprobación energética realizada por Persaldi sobre el nombre completo del ex entrenador reveló "que actualmente tiene una esencia buena y quizás quiera cambiar, arrepentido, de ser responsable de tanto sinsabor para el Benfica para lo cual -precisó- necesita que lo ayuden".