Sobrio y eficaz trabajo de Saúl Laverni (6) en el trazo general y grueso de su actuación. Siempre anduvo cerca de las jugadas y no dejó dudas en cada uno de sus fallos. Por su rapidez para cobrar, por su firmeza para hacerlo y por la autoridad que le puso a cada acción que debió sancionar. Un gran estado físico ayudó a que no se le escape nada. Además ayudaron mucho los asistentes bien atentos con las sanciones de los off sides. Quizá para marcarle como dato en contrario fue la poca severidad que tuvo con las tarjetas, especialmente con el volante del Globo, Brítez Ojeda que pegó más de la cuenta y recién fue amonestado en la segunda parte cuando ya merecía la tarjeta colorada. Esa rigurosidad que tuvo con Ortega que hizo un gesto de agresión que lo dejó fuera del partido, no la tuvo en otros momentos de partido. Igual tuvo una buena labor.
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