Así lo entiende el investigador de fenómenos paranormales Gustavo Fernández, quien sostiene que manifestaciones extrañas atribuidas a presencias o entidades conforman una veta que no se encuentra debidamente explotada.
Fernández, responsable de la página web Al Filo de la Realidad, dijo a MAS ALLA DEL MISTERIO que "el ciber espacio constituye una dimensión paralela que bien puede dar lugar a distintas anomalías".
La vasta casuística registrada en los últimos años incluye casos realmente sorprendentes como los que durante meses torturó a Cassie Wood, Virginia, Estados Unidos, que entre octubre y noviembre de 2011 recibió decenas de mails desde una casilla imposible: la de la su madre que había muerto unos días antes.
Los correos hacían referencia a cuestiones diversas que literalmente enloquecían a Cassie, la integrante de la familia Woods que más había sentido la pérdida de su madre.
La posibilidad de la acción de un hacker fue evaluada por familiares y especialistas, pero la temática de algunos de esos mails revelaban un conocimiento íntimo de lo que ocurría en el seno del hogar. La cadena de mails cesó cuando el servidor Yahoo cerró la cuenta de donde provenían los correos.
Para la misma época, un jugador de fútbol americano que se desempeñaba en el Dunmore de Pensilvania, Estados Unidos, Pat Froese, de 32 años, murió súbitamente. Sin embargo, a poco de su fallecimiento, dos amigos personales recibieron mails enviados desde la casilla de Froese.
La particularidad fue que al igual de lo ocurrido con los Woods, aquí también los mensajes aludían a cuestiones y datos personales que sólo Jack y sus dos amigos compartían.
Desde el otro foro
Fernández, por su parte, aportó la historia singular del español Juan José Giménez, un anciano que formaba parte de un foro de debate por internet que falleció a causa de un cáncer de próstata, lo que no fue obstáculo que los 600 integrantes de la lista recibieran en noviembre de 2011 un mensaje suyo.
"En el caso Giménez el mail era el mismo que había compartido con el grupos dos años y medio antes" subrayó Fernández, para quien los intentos de encontrarle una explicación racional entran en colisión.
"Si se descarta la posibilidad de una acción perversa, porque Giménez se contactaba con un seudónimo en ese foro, las chances técnicas no son muchas dado que los mails no se envían solos y en todo caso, si quedaron en una cola para su enviados, terminan en un archivo si no los manda nadie", aseveró el investigador.