Mientras la consultora Economía & Regiones (E&R) afirmó que el dólar seguirá subiendo y que la inflación está lejos de ceder, una medición del Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres indica que la inflación de febrero fue de 2,6% y, de este modo, el costo de vida aumentó 4,2% en el primer bimestre.
De acuerdo con el mismo sondeo, la medición interanual llegó a 24,4% y la inflación núcleo se ubicó en 1,6% respecto de enero, evidenciando una expansión de 21,8% interanual.
El Gobierno junto con el Banco Central fijó la meta de inflación para este año en el 15% y por eso pretende que las paritarias se negocien por debajo de ese número.
Para las consultoras privadas, el costo de vida tendrá un aumento más cercano al 20%, que a la proyección oficial. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercados (REM) que elabora el Banco Central, los analistas y consultoras prevén una inflación del 19,9%. “La fuerte expansión del índice estuvo acorde a las estimaciones previas, que preveían que la inflación se acelere debido a la fuerte incidencia de los aumentos programados en los servicios regulados”, agregó la consultora. El rubro que más impactó en el IPC fue el de Transporte y Comunicaciones, que aumentó en 8,2%, aportando 1,1 puntos porcentuales. Esto fue explicado principalmente por los aumentos en colectivos y trenes en torno al 36%, y por la suba de combustibles de 6%. Por su parte, Alimentos y Bebidas volvió a tener una fuerte incidencia, representando 0,69 puntos porcentuales del incremento total, tras aumentar en casi 2%.
A su vez, se destaca el incremento del rubro Vivienda, que se expandió en 2,64%, al verse afectado por la corrección tarifaria de 18% (promedio) en el servicios de electricidad.
“De acuerdo con nuestro análisis, el escenario monetario, cambiario e inflacionario de 2018 será diferente al de 2017”, estimaron los economistas.
Consideraron que en 2018, el dólar le ganará marginalmente a la inflación y por ende el tipo de cambio real se depreciará un “poco”, exactamente lo opuesto al año pasado cuando el dólar perdió contra la inflación, generando que el tipo de cambio real se abaratara en 2017. “El tipo de cambio responde a la ley de oferta y de demanda en el mercado. La actual suba del dólar responde mucho más a un aumento de su demanda que a una baja de su oferta. Es decir, la suba del dólar no es consecuencia de que entran pocos dólares, sino que responde a que aumenta su demanda”, indicaron en el informe. Aseguraron que “los argentinos queremos más dólares, demandamos más divisas y sube el tipo de cambio. Puntualmente, la demanda de dólares aumentó un 58% en volumen y un 23,4%, medida por la cantidad compradores, en el bimestre diciembre-enero respecto del bimestre anterior”, indicaron en E&R.
Además señalaron que el dólar está subiendo en Argentina mientras pierde poder adquisitivo frente a las restantes monedas del mundo. “Puntualmente, desde mediados de diciembre el dólar nominal subió +17% en Argentina, mientras que cayó -4% en el mundo. Este comportamiento diferencial del dólar en Argentina con respecto al mundo muestra que la reciente suba del tipo de cambio en nuestro mercado no responde a un cambio del contexto internacional, sino que es consecuencia de la mala política monetaria doméstica”, precisaron. En otras palabras, en Argentina el dólar sube porque cae la demanda de pesos, consignaron.