Un informe de Banco Provincia sobre más de 320 mil cuentas sueldo privadas reveló que la mitad del salario se utiliza en los primeros cinco días del mes y que cada vez más trabajadores se quedan sin saldo antes del día 10.
El salario alcanza para menos tiempo y el deterioro golpea con mayor fuerza a quienes perciben ingresos más bajos. Un análisis de Banco Provincia sobre más de 320 mil cuentas sueldo del sector privado mostró que, en julio de 2026, la mitad del dinero cobrado ya había sido utilizado a los cinco días, mientras que el 36% de las personas se había quedado sin saldo salarial antes del día 10.
La comparación entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 también evidenció un empeoramiento. En ese período, la proporción de trabajadores que agotaron el dinero de su sueldo antes del día 10 pasó del 17,9% al 23,2%. Además, el momento en que la mitad de las personas se quedó sin esos recursos se adelantó del día 24 al 22, y la porción del salario utilizada al día siguiente del cobro subió del 18,5% al 23,5%.
La medición más reciente, correspondiente a julio de 2026, indica que el 57% de los trabajadores analizados ya no contaba con saldo proveniente de su sueldo hacia el día 20. El fenómeno se produce pese a la caída del consumo y refleja las dificultades para sostener los gastos cotidianos durante todo el mes.
El impacto es desigual según el nivel de ingresos. Entre quienes cobran salarios bajos, el 56% agotó el dinero del sueldo antes del día 10 y la mitad se quedó sin esos recursos hacia el día 7. En el segmento medio bajo, el 40% se quedó sin saldo antes del décimo día, mientras que la mitad agotó sus ingresos hacia el día 14.
La situación mejora a medida que aumentan los ingresos, aunque también muestra dificultades. Entre las personas de mayores recursos, el 21% se quedó sin dinero del salario antes del día 10, mientras que la mitad llegó sin saldo proveniente de ese ingreso al día 24.
La comparación histórica confirma que el deterioro fue más pronunciado entre quienes perciben menores salarios, incluso al comparar ingresos de similar poder adquisitivo. Para quienes cobran el equivalente a 1,2 millones de pesos mensuales, la proporción que agotó el sueldo antes del día 10 aumentó 5,9 puntos porcentuales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. En los ingresos equivalentes a 2 millones de pesos, el incremento fue de 5,2 puntos, mientras que para los salarios de 4 millones llegó a 1,5 puntos.
El estudio de Banco Provincia se realizó mediante el seguimiento diario de cuentas sueldo de trabajadores del sector privado que cobran en esa entidad y no transfieren sus haberes a otros bancos. El análisis considera que una persona agotó el dinero proveniente del salario cuando ese saldo llega a cero por pagos, consumos, extracciones, transferencias o compras de dólares.
Para evitar distorsiones estacionales, la comparación histórica se hizo entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. A esos datos se sumó una medición de julio de 2026, con el objetivo de observar la evolución más reciente del comportamiento de los ingresos.
Juan Cuattromo, presidente de Banco Provincia, señaló que los resultados reflejan una situación que observa en sus recorridas por la provincia y en las conversaciones con trabajadores, comerciantes y pequeñas y medianas empresas. “Cada vez a más familias el ingreso les dura menos. Y eso ocurre incluso en un contexto donde el consumo se retrajo”, afirmó.
El titular de la entidad también advirtió sobre las consecuencias económicas de esa pérdida de capacidad de compra. “Considerar que la macroeconomía está ordenada cuando los salarios alcanzan menos y las familias enfrentan mayores dificultades para llegar a fin de mes es una mirada muy reduccionista de la realidad económica de la Argentina”, sostuvo.
Los indicadores de consumo acompañan esa tendencia. Entre julio de 2025 y julio de 2026, el salario real cayó un 4,3%, mientras que el consumo real realizado con tarjetas y Cuenta DNI retrocedió un 8,6%. Si la comparación se realiza contra 2023, la caída del consumo real alcanza el 20%.
Los datos sugieren que una proporción cada vez mayor de los ingresos se destina a gastos difíciles de postergar, como los servicios y el transporte. En cambio, rubros como la indumentaria, la tecnología, las salidas y las mejoras para el hogar pierden peso dentro del presupuesto familiar, en un contexto en el que el salario se agota más rápido pese a la reducción del consumo.
comentar