Bunge, multinacional del agro, se sumó a la lista de empresas que decidieron parar su producción, cerrar sus puertas y despedir a sus operarios, a causa del modelo económico de apertura irrestricta de las importaciones puesto en marcha por Javier Milei.
La gigante del agro Bunge cerró su fabrica de fertilizantes ubicada en la ciudad de Campana que se dedicaba a la producción industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio hace más 50 años.
La medida afecta a 140 empleados, que serán desvinculados, y responde, según pudo informó la empresa, a una combinación de factores que afectaron la viabilidad del negocio.
La decisión pone fin a la fabricación local de dos productos utilizados en la actividad agropecuaria. El amoníaco es un insumo clave para la industria de fertilizantes, mientras que el tiosulfato de amonio se emplea como fuente de nutrientes para los cultivos.
Bunge dejará de producir compuestos químicos clave utilizados como insumos para la fabricación de fertilizantes para el campo. Atribuyó la decisión a limitaciones de infraestructura y tecnología, cambios en el mercado y dificultades en el abastecimiento de insumos.
El cierre fue informado al Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana, que inmediatamente respaldó a los 140 operarios que fueron despedidos e instó a la compañía a revisar su determinación.
A esos trabajadores se les suman una tanda de otros que brindan servicios tercerizados, como por ejemplo personal de seguridad, de limpieza, cocina y mantenimiento. Según el gremio, los empleos indirectos contratados para estos rubros ascienden al centenar, de modo tal que la cantidad total de afectados ronda los 250 puestos.
El cierre fue sorpresivo ya que hace semanas atrás el gremio había negociado mejoras salariales en paritarias sin dar señales graves de crisis. Inclusive hubo mejoras edilicias en el lugar, que no hicieron pensar en este desenlace.
Bunge es uno de los principales actores globales del negocio agroindustrial, con actividades que incluyen el origen, almacenamiento y distribución de granos, además del procesamiento y la refinación de oleaginosas. Su operación internacional abarca más de 50 países. Tiene su sede registrada en Ginebra, Suiza, y su sede corporativa en St. Louis, Missouri.
En la Argentina, Bunge ocupa una posición destacada dentro del negocio agroexportador. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer semestre de 2026 registró 11,6 millones de toneladas en declaraciones de ventas al exterior, el mayor volumen para una empresa en ese período en al menos cinco años.
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