
Según números oficiales, de los clientes de Metrogas (que presta servicio en el área metropolitana), el 70% consume un promedio de 34 metros cúbicos por mes que corresponden a la categoría de un R1; es decir, consumos bajos.
Tomando esa referencia, los usuarios por ese consumo pagaban hasta ayer unos $ 11 mensuales o $ 22 bimestral (con impuestos incluidos) pasarán a una nueva categoría de tarifa social en las que no se les cobrará el precio del gas debido a que seguirán subsidiados por el Estado, pero ahora abonarán más caro el componente de distribución y transporte que pegará un salto de 336% y su factura será de unos $ 48 mensuales o $ 96 bimestrales.
Para el caso de los usuarios que no están contemplados en el régimen de excepciones y en el 2014 sufrieron la quita de subsidios (siempre siguiendo el ejemplo de un consumo de 34 m3 mensuales) pasarán a pagar una tarifa plena de $ 131 mensuales o $ 262 bimestrales, desde los actuales $ 34 mensuales o $ 68 bimestrales. De este universo, para aquellos que ahorren desde un 15% obtendrán un descuento desde un 28% en su factura.
El aumento promedio será de 297%. Quien pagaba $ 100 por bimestre de agua y cloacas, pasa a pagar cerca de $ 400, informaron las autoridades.
La tarifa mínima va a ser de $ 83 por mes y por servicio. La tarifa promedio de un residencial por cada servicio (agua y cloaca) pasará de $ 32 a $ 95 por mes. De acuerdo con este cuadro, una familia tipo pagará, en promedio, $ 125 por mes y por servicio, señalan en AySA. Es decir que se abonará, aproximadamente, un promedio de $ 4 por día y por servicio.
Para el cálculo de la nueva tarifa se continúa utilizando la misma fórmula, que considera la superficie construida y del terreno, las características de la edificación y la ubicación geográfica, pero se ha modificado el valor de uno de los parámetros: coeficiente de modificación tarifaria, que tuvo un aumento del 217%.
Asimismo, fueron modificados los subsidios. Los que tenían subsidios del 50% pasan al 25%, así que para ellos el aumento es del 375%, en lo que constituye el incremento máximo. Los que tenían subsidios del 5% y del 25% los pierden, así que en el primer caso el aumento es del 233% y en el segundo de 325%. La tarifa para los que ya habían sufrido la quita del 100% de los subsidios, aumenta un 217%.
Las primeras facturas con aumento estarían llegando la última semana del mes de abril hasta la segunda semana del mes de junio, dependiendo del grupo de facturación al que pertenece el usuario. Las primeras fechas de vencimiento de factura operarán a partir del 12 de mayo.
Aquellos usuarios de los sectores más vulnerables serán protegidos bajo un esquema de subsidios focalizados acorde a su capacidad de pago, ya sea eximiéndolos del mismo o aplicando una tarifa social desde los $ 42 por mes y por servicio.