Su abogada y amiga
, Ana Rosenfeld, habló con
Diario Popular y dejó casi sentenciado su futuro. "Viviana en principio
este año podría no volver a la televisión", fue la frase de la letrada. Para Rosenfeld se están acortando los tiempos para un regreso y hasta por un cuidado de la conductora lo ideal sería esperar: "La realidad indica que
se están encimando las licencias. Primero la de su tendinitis y de darle el alta ya estaríamos próximo al parto. Ella entonces dijo: 'Tengo 30 días antes del parto y una vez que sea mamá
la ley me da otros 60 días'. Así entonces serán
90 días los que no estaría en pantalla, pero ya para ese entonces nos estaríamos yendo a
setiembre y ahí los canales ya están cambiando su
programación. Por eso digo que es una posibilidad la de
no volver al programa este año".
Rosenfeld es, además de
abogada, amiga personal de Canosa. Por eso cuando habla, su opinión tiene una
doble lectura. Sabe que a Viviana
no la cuidaron, que la castigaron sin piedad y que hicieron de su programa líder en la segunda tarde, uno que en la tarde del viernes terminó midiendo
2.2 puntos de rating.
Por eso para Rosenfeld el consejo para su amiga es de
preservarse, no salir al ruedo en un momento donde todo le es adverso. "Ella quiere volver siempre y cuando el programa
esté en condiciones de ser tomado. Dar vuelta un fracaso no es fácil y por ahí conviene esperar a
2014. Viviana dejó un programa con peso, con rating y se fue desgastando y perdiendo peso por el simple hecho de que
no está su creadora. Pero la realidad es que es Viviana quien decidirá qué hacer de su futuro y lo tendrá que charlar con las autoridades del canal".
Esa charla puede no ser una más, es que los rumores de una posible venta de
Canal Nueve la obligan a Viviana a replantearse su situación y los pasos a seguir. Rosenfeld lo sabe y por eso sale a marcar el terreno: "Jurídicamente
nadie está obligado a tomar el personal que tenía el canal. Si llegan nuevas autoridades y no quieren a Viviana, a ella o a cualquiera de las actuales figuras, entonces deberán despedirla, pagar la
indemnización correspondiente y listo".
Pero Canosa está en una situación especial ante un posible despido. Su
embarazo de siete meses y medio hace que su condición no sea igual al resto: "Está claro que el embarazo a Viviana la pone en otro lugar. La ley laboral es muy
estricta y en el caso de despedirla en este momento, la indemnización es muy
importante", dijo Rosenfeld.
Canosa dejó su programa a comienzos de marzo y a partir de entonces se desataron decenas de rumores e informes que
no dejaron bien parada a la conductora. "Nosotros tenemos claro que nunca la cuidaron a Viviana, ni en su propio programa, y eso duele", dice Rosenfeld.
Canosa hoy no es muy tenida en cuenta por el
Nueve, tanto es así que en las últimas horas se reunieron con varias figuras del espectáculo para encontrarle un
reemplazo en la conducción. Por estos días fueron rotando los conductores, primero probaron con las panelistas y no funcionó. La última semana el
Teto Medina se hizo cargo pero el programa sigue
cayendo en rating, con números nunca antes registrados.
"Es que hay que entender que
Viviana es Viviana y eso deben saberlo en el canal. Ella hacía un programa sin producción, con muy poca inversión del canal. Pero lo hacía Viviana porque es ella la que da rating, no es fácil estar dos horas en vivo
sin apoyo y ahora está demostrado", dice Rosenfeld.
Estas idas y vueltas van marcando el futuro. Es casi un hecho que Viviana Canosa
ya no volverá este año a su programa. Tal vez el propio ciclo termine mutando o hasta
desapareciendo. "Es probable que a mediados de agosto el ciclo esté
formateado", le dijo la abogada a
Radio del Plata. Ese formateo se dará en un tiempo no muy lejano, ya que es casi imposible sostener un ciclo que apenas supera los dos puntos. Lo que resta saber ahora es cuándo y de qué manera Canosa regresa a la televisión. "Cuando nazca
Martina, Viviana vuelve. Porque es una figura que da rating y en la TV lo único que importa es eso", cerró Rosenfeld.