Objetos que vuelan, camas que se mueven y situaciones bizarras propias de una película de terror fue lo que se pudo ver en el ritmo libre de Laurita Fernández y Federico Bal.
La pareja quiso evitar los “plagios” como los que realizaron otros competidores (que luego fueron expuestos) y apostó a utilizar el viejo recurso del “croma”, es decir un fondo verde que permite superponer efectos digitales.
De esta forma, Bal y Fernández apostaron a realizar la primera coreo digital del Bailando pero en cambio se llevaron el peor puntaje de la historia del certamen.
¿Cómo pasó esto?
En contra del deseo del director del ciclo, Alejandro Ripoll, que decía que no se veía bien, los bailarines optaron les pidieron a otros colegas enfundados en trajes verdes, que se encargaran de hacer los efectos especiales, como hacer volar cosas y sostenerlos a ellos mientras realizaban complicadas cabriolas.
El efecto resultaba vistoso en la pantalla de un televisor, pero una segunda mirada dejaba ver las piernas de los bailarines que proyectaban una sombra imposible de disimular.
De esta manera, tanto el jurado como Gladys la bomba tucumana y el propio Ripoll, le bajaron el pulgar a Bal y Fernández, que se llevaron un 4.
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