Tras hacer historia en el Super Bowl y ganar el Grammy a Mejor Álbum del Año, el artista puertorriqueño hizo bailar a más de 70.000 almas al ritmo de la música latina. Las presencias de Tini Stoessel, María Becerra, La Joaqui y Bizarrap.
El regreso de Bad Bunny a la Argentina tuvo su escala mayor: el estadio Monumental. Atrás quedaron los shows en boliches, el Luna Park y los Vélez agotados. Esta vez, el artista puertorriqueño llegó como la figura global que es, con un Grammy a Mejor Álbum del Año bajo el brazo y tras su reciente presentación en el Super Bowl. Y lo dejó claro desde el primer minuto: lo suyo en River sería celebración pura.
Desde temprano, las inmediaciones del estadio se poblaron de fanáticos que avanzaban bajo el calor con un único objetivo: acercarse lo más posible al escenario. En el campo, la espera se hizo intensa, pero la ansiedad se transformó rápidamente en energía colectiva.
A las 19 abrió la jornada Ramma, el joven artista de Trelew elegido como telonero nacional. Con un set breve pero efectivo, logró conectar con el público. Una hora más tarde fue el turno de Chuwi, la banda que acompaña al cantante en la gira latinoamericana. Su presentación incluyó un momento especialmente emotivo cuando, durante “Tierra”, se alzaron las banderas de Puerto Rico y Argentina como símbolo de hermandad.
El verdadero estallido llegó minutos antes de las 21. Las luces se apagaron y la expectativa se volvió ensordecedora. Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “LA MuDANZA”, el Monumental explotó. Más de 70.000 personas saltaron, cantaron y levantaron sus teléfonos para registrar el inicio de un show que no dio respiro.
“Sé lo que significa el público argentino”, lanzó el artista apenas terminó la primera canción, casi como un desafío. La respuesta fue inmediata: gritos, pogos y una entrega total que acompañó cada tema.
El repertorio combinó hits como “Callaita”, “Pitorro de coco”, “Weltita”, “Turista” y “Baile inolvidable”, manteniendo una intensidad constante. Entre canción y canción, el puertorriqueño se permitió un momento de gratitud. Recordó las semanas recientes, marcadas por premios y presentaciones históricas, y confesó que volver al país se sentía “como regresar a casa”.
El mensaje central de la noche fue la unión. “Este show es para olvidarnos de todo lo que pasa afuera y celebrar juntos”, expresó ante un estadio completamente rendido. El primer gran pogo llegó con “NUEVAYol”, acompañado por fuegos artificiales que iluminaron el cielo de Núñez.
Uno de los segmentos más celebrados fue el de La Casita, el segundo escenario inspirado en una vivienda típica de Puerto Rico. Allí apareció con la camiseta argentina número 19, en referencia a los inicios de Lionel Messi en la selección.
En ese tramo se sumaron figuras locales como Tini Stoessel, María Becerra, La Joaqui y Bizarrap, lo que elevó aún más la temperatura del estadio. Sonaron “TITI ME PREGUNTÓ”, “NEVERITA”, “SI VEO A TU MAMÁ” y “VOY A LLEVARTE PA PR”, mientras el público coreaba “Benito” en cada pausa.
La sorpresa exclusiva de la noche fue “Otra Noche en Miami”. La canción del disco X100PRE fue una de las tres elegidas para poder ser escuchadas únicamente en este histórico show, ahora a esperar las próximas dos presentaciones de este sábado y domingo.
En la recta final llegó uno de los momentos más emotivos. Un grupo de músicos interpretó una versión en salsa de “De música ligera”. El clásico de Soda Stereo fue cantado a una sola voz por todo el estadio, generando una escena cargada de simbolismo en el mismo escenario del histórico “Gracias… totales”.
El cierre incluyó “Ojitos lindos”, “El apagón”, “DtMF” y “EoO”, confirmando la dimensión internacional del artista y la conexión intacta con el público argentino.
La producción anunció además que, por cuestiones climáticas, el show del 14 de febrero adelantará su cronograma: puertas a las 16, Ramma a las 18, Chuwi a las 19 y Bad Bunny a las 20. La primera noche dejó una conclusión evidente: River fue una pista de baile gigante y el fenómeno del que muchos no hacen eco no muestra señales de detenerse.