Hoy a la mañana tendrá lugar la primera audiencia entre Karina Jelinek y Leo Fariña. Ambos se encontrarán en la primera conciliación por la demanda de divorcio en el juzgado Civil N 88 de Familia. Allí la modelo solicitará la exclusión del hogar conyugal para Fariña.
La semana pasada Jelinek, aconsejada con sus abogados, se presentó espontáneamente ante el fiscal Guillermo Marijuan, quien investiga la causa de supuesto lavado de dinero denunciada en el programa televisivo Periodismo Para Todos (El Trece). Su misión fue solicitar a la justicia que "se preserven los bienes conyugales ante un posible procesamiento con embargo incluido".
Por si fuera poco, ante los medios, Jelinek afirmó que "cada día me entero de cosas nuevas, como que vendió el campo de Mendoza y no me contó y así otras cosas más que la justicia me ayudará a saber".
Jelinek cree que tiene a favor que hayan salido a la luz pública los fugaces amores de Fariña mientras ellos comparten el mismo techo, un departamento lujoso en la Avenida del Libertador y San Martín de Tours en el paquete barrio de Palermo. Ella está, prácticamente, atrincherada en el piso y su objetivo en la mediación de hoy es que Fariña deje de vivir allí.
"De Leo me separé desde que aparecieron la cantidad de amantes y videos por la tele. Ustedes (por los periodistas) fueron testigos y el anilló lo tiré hace un mes cuando decidí no perdonarlo y separarme", contó una Jelinek muy apesadumbrada y cuya convivencia en el mismo techo se hace imposible en estas circunstancias.
La modelo aseguró que pidió a la justicia seguridad en su casa porque "Leo me dijo hace unas semanas que no le hiciera quilombo porque no sabía con quién me metía". Jelinek sintió miedo desde ese momento pero "Nunca pasó nada", dijo desmintiendo la versión que circuló co fuerza la semana pasada, según la cual dentro el departamento la ex pareja se habría trenzado en una pelea violenta.
Sobre llovido, la Farro
Sobre el nuevo amorío entre Fariña y Mónica Farro confirmado por fotos donde se los ve juntos en el auto de Leo, Jelinek mantuvo cierta distancia: "A Farro la vi, creo, una vez. Contra ella no tengo nada. No dije que Farro tenía el mejor cuerpo, pero sí la elogié cuando ella participó en Bailando por un Sueño. Me parece una buena bailarina. A mí me duele la actuación desprolija de Leo. Primero que termine la situación conmigo y después que salga con quien quiera porque hace un mes que nos separamos por sus mentiras e infidelidades".
Sobre la pelea por quién se queda con el inmueble, Jelinek aclaró que "cuando yo conocí a Leo justo estaba por comprarme un departamento y él me dijo que no me lo compre porque me quería regalar uno. Elegí éste (donde actualmente convive la ex pareja y viven en un clima muy parecido al de la película La Guerra de los Roses) y como es tan grande decidimos que sea nuestro hogar conyugal. Yo vivía a la vuelta antes. Confié lo que él me dijo, que me lo regalaba".
En declaraciones periodísticas, Fariña le envió un claro mensaje a su ex mujer: "Yo soy responsable de este departamento hasta el 24 de septiembre, día de la conciliación. Veremos qué se decide". Como el inmueble en cuestión no está a nombre de ninguno de los dos, sino de la ex mujer del ex presidente Carlos Menem, Cecilia Bolocco, según confió el mismo Fariña a los medios, no habría posibilidad alguna que la modelo se quede con el bien preciado.
Jelinek, por su parte, podría reclamarle en la audiencia de conciliación la devolución de parte de sus ahorros, esos le dio a Fariña con el fin de invertirlos. El problema es que la modelo todavía no recibió lo prometido: "No es verdad que le haya dado todos mis ahorros, sólo una parte, porque me había ofrecido invertirlo y también confié. Aún no me lo devolvió. Siempre me cambia de fechas. No le creo nada".
En el entorno de Fariña se afirma que el financista no le habría perdonado que Jelinek hubiera puesto sus narices en la causa por presunto lavado de dinero que denunció Jorge Lanata en abril pasado en su programa Periodismo Para Todos (El Trece). Cuando se destapó el tema, Jelinek a regañadientes apoyó a su marido, pero lo cierto es que la relación desde entonces se había resentido mucho.
Todavía sigue siendo un gran secreto porqué su amiga, la abogada Ana Rosenfeld, especialista en divorcios y sobre todo con parejas adineradas, no aceptó defender a la modelo. i
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