La "one" hizo a nueva su habitación en su casa de Parque Leloir. Espacios renovados y detalles de sofisticación que la maravillaron.
Al regresar de su semana de vacaciones en el exterior, Moria Casán se encontró con dos realidades concretas. Por un lado, que toda la prensa del mundo del espectáculo la estaba esperando para obtener su palabra, en medio del éxito de su serie, en Netflix. Y, por el otro, la remodelación entera de su habitación, en su casa de Parque Leloir.
Al regreso de su merecido descanso después de casi un año ininterrumpido de trabajo entre la teve -La mañana con Moria-, grabar la ficción que se estrenó semanas atrás en plataforma y las funciones de teatro con Cuestión de género, Moria se encontró con el habiente más importante de su casa, totalmente hecho a nuevo. Desde los pisos hasta los techos ahora lucen diferentes, después de intensos días cambios y acondicionamientos.
Uno de los detalles más significativos de la nueva estética de su habitación en suite fue la ducha con mampara a que Casán descubrió en el centro del baño, con detalles tan sofisticados como modernos. Y un espacio especial para maquillarse y peinarse que cuenta con amplias cajoneras de fácil deslizamiento, lejos de los antiguos que requerían esfuerzo para abrirse.
La estética del lugar le da paso a la claridad que impone el día resultando sumamente luminoso, que se resalta con las paredes pintadas -en algunos sector, empapeladas- en tonos cálidos, lo que le da más frescura al lugar. El dormitorio y el baño están conectados por una mini escalera que le da una visibilidad tres sesenta de todo el espacio.
Como toda diva, los detalles exóticos no podían faltar. Entre los que se destacan una importante luminaria led que se destaca en el sector de make up y estilismo, dos aires acondicionados repartidos entre la parte central de el cuarto y un vestidor contiguo, con amplias cajoneras para guardar todo lo que Moria considere.
Una de las cosas que más destacó Casán en la amplitud que consiguió la pieza, permitiéndole la posibilidad de, tal vez en un futuro cercano, incorporar una sillón de dimensiones, donde también pueda descansar, leer o mirar tevé, con absoluta paz y armonía. "No lo puedo crecer. Guau. Qué maravilla", definió, la artista, al recorrer su nuevo "lugar en el mundo".