La telenovela más exitosa de los últimos años sirvió para resolver la encrucijada de amor entre los dos protagonistas

Como en el manuscrito antiguo que define la vida de Sherazade en la última luna, ayer la telenovela más exitosa de los últimos años, sirvió para resolver la encrucijada de amor entre Onur y Sherazade.

Un abrazo de despedida entre la protagonista y Bennu, da cuenta de una jornada difícil. Apenas siete minutos alcanzan para que el rating de Las Mil y una Noches se ajuste al fenómeno: 24.3 a las 22.08.

El primer desenlace fue sobre Ali Kemal, tras su salida de la cárcel luego de planear el robo de la fábrica de su padre. Don Burhan decidió ceder todos sus bienes a los nietos. Apenas un departamentito a Kemal, en tanto que Fusün quedó a cargo de administrar las finanzas de su marido. Kerem renuncia al holding de su socio Onur.

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"Siempre seremos amigos", concluye dejando en el pasado sus diferencias. En realidad, al ex de Sherazade le preocupa recuperar a Bennu, a quien lleva al aeropuerto en su partida a Estados Unidos y con quien finalmente compartirán su vuelo y su destino.

El plato principal quedó para el final. Una Sherazade triste, presta a casarse con Engin, hace crecer la tensión, sin Onur a la vista. La suerte de la mujer parece estar echada. Y es el hijo de la protagonista, Kaan, quien va a buscarlo y llamándole padre, se presenta al matrimonio. Ante las miradas de los enamorados, Engin se resigna, en tanto, la pareja más sus respectivos hijos, Kaan y Nilufer, se funden en un abrazo. Final feliz, como siempre, para alegría del espectador.

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