Y un día, Wanda Nara perdió su lugar de privilegio al lado de Mauro Icardi, y, encima, se lo robó una mujer... Por suerte para la mediática no se trata de un amor botinero, tampoco de alguna de las mujeres famosas que suelen dar vuelta sobre los jugadores. Quien la desplazó es nada más y nada menos que su hija Francesca, que amaneció acostada en la imponente cama junto a su padre, sin dejar lugar para ella.
Lejos de lo que puede ser la exposición de la mayoría de los jugadores, Icardi por estos días se destaca por cambiar pañales, darle la mamadera a su hija y bañarla. El martes subió una imagen en la bañera de la casa donde se los podía ver a los dos disfrutar de un baño.
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