Luego de las tan mentadas conversaciones telefónicas de alto voltaje que se hicieron públicas la última semana, el futbolista Maxi López fue hasta la casa que la mediática Wanda Nara comparte con su flamante marido Mauro Icardi, a buscar a los tres hijos cuya tenencia comparten.
En efecto, Valentino (5), Constantino (3) y Benedicto (2) acompañaron a su blondo padre en el inicio de sus vacaciones que se extenderán hasta el 20 de este mes.
Y si bien pesaba una severa restricción legal sobre la distancia a la que podía acercase López a sus hijos, lo cierto es que la misma era sólo un bluff.
Pero, a pesar de esta tensa tregua, las cosas volvieron a estar a punto de ebullición cuando López llegó a la casa del barrio privado de Santa Bárbara (ubicado en la localidad de Benavídez) y los niños fueron despedidos nada más y nada menos que por su madre y... ¡Mauro Icardi!
De seguro, a López se le pasó la idea de cumplir con su promesa telefónica pero lo cierto es que, más allá de un tenso cruce de miradas con su ex amigo y su ex esposa, el delantero de la Sampdoria no protagonizó ningún incidente, alentado por la posibilidad de comenzar sus vacaciones en paz.
Ahora, y tras un acuerdo firmado la semana pasada en los tribunales porteños, el blondo jugador devolverá a los niños el viernes 6 de junio para que los mismos puedan disfrutar de la multitudinaria fiesta de casamiento que se llevará a cabo el sábado 7; y los pasaría a retirar nuevamente el domingo 8 para retomar su periodo de descanso.
En Twitter, Wanda publicó una foto con sus hijos para conmemorar la separación. Ahora tendrá unos días más de "luna de miel".