
El cantante César Strawberry, líder de la agrupación de hip hop Def con Dos, fue condenado a un año de prisión por habérselo encontrado culpable de "enaltecimiento del terrorismo" y "humillación de las víctimas" a raíz de haber publicado una serie de tuits que lo llevaron a ser detenido hace un año.
En dichos mensajes, el vocalista añora la vigencia de los "GRAPO" (brazo armado del Partico Comunista, según las autoridades), pide que el ex funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara sea secuestrado nuevamente por ETA, y fantasea con regalarle una bomba al rey de España en su cumpleaños, además de burlarse del asesinato del almirante Luis Carrero Blanco –hombre de confianza del dictador Francisco Franco-, llevado a cabo por ETA en 1973.
Si bien Strawberry, cuyo verdadero nombre es César Montaña Lehmann, fue absuelto hace seis meses por la Audiencia Nacional tras ser encarcelado y procesado, los integrantes del Tribunal Supremo –un equivalente a la Corte Suprema argentina- se mostraron muy críticos con las acciones del cantante.
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En la sentencia, en la que el vocalista fue condenado a un año de prisión y seis años y medio de inhabilitación completa, se justifica esta pena en el punto en que las declaraciones del acusado "alimentan el discurso del odio, legitiman el terrorismo como fórmula de solución de los conflictos sociales y, lo que es más importante, obligan a la víctima al recuerdo de la lacerante vivencia de la amenaza, el secuestro o el asesinato de un familiar cercano"
"La libertad de expresión no pueden ofrecer cobijo a la exteriorización de expresiones que encierran un injustificable desprecio hacia las víctimas del terrorismo, hasta conllevar su humillación", dice otro de los párrafos de la sentencia.
Los abogados del cantante, que también forma parte del grupo Strawberry Hardcore, confían en que su defendido no vaya a prisión ya que la pena es menor a dos años, y anunciaron su intención de apelar este fallo en el Tribunal Constitucional.
Cuando la Audiencia Nacional absolvió a Strawberry, en julio de 2016, lo hizo al entender que el cantante provoca a través de sus canciones "con un tono crítico con la realidad social y política, tratando que el público comprenda el sentido metafórico y ficticio que envuelven sus obras, respecto al concepto de fondo siempre de carácter pacífico y exclusivamente cultural".
Al parecer, en esta nueva instancia, el cantante no contó con un nivel tan alto de tolerancia.