Los diarios Sport y Mundo Deportivo, los dos principales de Barcelona, fueron duros con las decisiones del Tata, quien realizó seis cambios respecto del equipo que había ganado en Manchester.
"Algunos miembros del vestuario asumieron atónitos el dibujo táctico planteado por el Tata", asegura Sport, que analizó: "Se cargaba de un plumazo la exitosa 'sociedad' de los jugones para dar paso a un mediocampo más físico, buscando más la verticalidad que la posesión. Una vuelta de tuerca que convertiría a Martino en un genio si salía bien, pero en un villano si la cosa se torcía. Y desgraciadamente la cosa se torció y de qué manera".
A su vez, presume que el plantel tiene "la sensación que el técnico intentó dar un golpe de efecto alineando este equipo, demostrar a todos que no solo con la posesión y la circulación de balón se ganan los partidos, que el 'tiki taka' es importante pero no la única alternativa al juego".
En ese sentido, el artículo describe a Martino como un DT que viene de "otro fútbol", que le cuesta leer los partidos y que él quiso demostrar que hay otros caminos para ganar. Alex Song marcó un gol en contra y hasta de eso tuvo la culpa el argentino: "lo llevó directamente al matadero".
"También dejó un poso de desconcierto en el vestuario la forma que afrontó la derrota el Tata. Se escondió, se parapetó en sus colaboradores y no dijo nada a sus jugadores. Se espera que mañana salga del 'estado de shock' y haga una arenga a sus pupilos", agrega.
Mundo Deportivo fue un poco menos drástico, pero también echó su sal en la herida: "Sorprendió en exceso que, ante una de las últimas 'finales' de la Liga, el técnico cambiara radicalmente la fórmula que tan bien le había ido en la vuelta de la semifinal de Copa frente a los donostiarras".
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