Jugó un partidazo. Hizo los dos primeros goles y además hizo expulsar a Acevedo. El primero fue con una tremenda volea de afuera del área y el segundo con una palomita. Con Bianchi era suplente.
Andrés Chávez empieza a demostrar que el Vasco no se equivocó. El ex Banfield marcó los dos primeros goles del triunfo ante Rosario Central, el primero con una volea memorable, y el segundo de palomita.
Pero hizo mucho más: desde el inicio del juego se lo vio comprometido con actitud a la hora de apretar a los defensores rivales. Además, metió un remate de larga distancia que se fue muy lejos, pero ahí demostró la confianza que tiene en su pie izquierdo. Ese aviso se terminaría de hacer realidad a los 20 minutos.
Jonathan Calleri se la bajó de pecho, y sin que pique, desde afuera del área, metió un zurdazo tremendo que venció la resistencia de un arquero que nada pudo hacer.
Ese festejo, se ve que le dio más confianza aún. Es que quince minutos más tarde, se la tiró larga de taco a un amonestado Acevedo, que lo tuvo que bajar. Diego Abal, con buen criterio, lo expulsó. Para cerrar una gran etapa inicial, casi convierte otro tanto, pero en esta oportunidad chocó con Caranta.
En el complemento seguiría en gran nivel el Comandante del gol. Tanto así, que marcaría también el segundo con una muy buena palomita tras un gran pase de Fernando Gago. Fue su mejor noche con la camiseta de Boca.
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