Será una alternativa al pack de Superliga que cobran los cables, pero cada partido podría costar un tercio de la suscripción tradicional. En tanto, los abonados podrán utilizar las plataformas streaming.

Aunque falte un suspiro para que vuelva el fútbol, las nuevas reglas para ver los partidos de la Superliga no están establecidas. Las empresas que cuentan con los derechos televisivos aún no hicieron oficiales las nuevas características que tendrán las transmisiones. Desde hace algunas semanas, en cambio, los cableoperadores sacaron a la luz sus ofertas con los paquetes para acceder a los dos canales que tendrán cada uno de los 14 partidos que entregará por fecha la Superliga.

Sin embargo, existirá una alternativa legal para aquellos que no tengan cable o no quieran pagar el paquete. Se podrán comprar los partidos esporádicamente para consumirlos desde un teléfono o tablet. Sin embargo la opción no será económica: FOX y Turner le pagan a la AFA por los derechos que a su vez comercializan a las distintas empresas de cable y son estas las que establecen un valor de mercado que no puede ser inferior en otra modalidad que no sea la tradicional.

Por lo tanto, si el pack de fútbol tiene un costo adicional al servicio de cable de unos 300 pesos, el valor de un partido para ver vía streaming -en otro dispositivo que no sea un televisor-, rondará los 100. La cuenta es clara por un encuentro se pagará un tercio de lo que hay que desembolsar para ver todos los encuentros del mes.

De todos modos, algunos cables cuentan con la variante para que sus clientes puedan ver contenidos desde otra plataforma y en el caso de los partidos de fútbol no contará con un costo extra.

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El primer año no habrá demasiadas innovaciones. No existirá la posibilidad de que el hincha de un club compre un abono para ver únicamente los partidos de su club. De momento, la posibilidad es sencilla: para ver fútbol, hay que pagar y no existirá para los televidentes -quienes durante 10 años no pagaron nada o únicamente el abono del cable-, una estrategia comercial para captarlos sin ser “los malos de la película”.

Es una situación delicada. Habrá un reacostumbramiento, sin dudas, pero no fuimos nosotros los que decidimos que haya que pagar por el fútbol: nos presentamos a un pliego y el Gobierno resolvió cuales eran las condiciones. Por nuestra parte, vamos a ofrecer el mejor servicio, con cuestiones tecnológicas y periodistas que hagan la mejor transmisión”, se sinceró ante la consulta de DIARIO POPULAR el gerente de una de las empresas que posee los derechos del fútbol.

Si bien la idea es que las transmisiones se asemejen a las del primer mundo, existen impedimentos para que suceda. De entrada, salvo excepciones, los paneos generales mostrarán estadios semi vacios por la ausencia de público visitante. En segundo lugar, la infraestructura sigue siendo la misma: no hay más lugar para cámaras extras a las que ya se utilizan.

La nueva pantalla dará su puntapié inicial en dos semanas, pero tendrá por delante cinco años -prorrogables por otro lustro- para concretar innovaciones que van más allá de la pantalla tradicional. Las nuevas generaciones no consumen cable y antes de que finalicen los contratos, serán ellos quienes tengan el poder en los hábitos de consumo.

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