Hicieron un movimiento similar al de la AFA. Apostaron por Tite, un entrenador con experiencia en los clubes más importantes de su fútbol local, con Copas Libertadores en la vitrina y una gran valoración popular. Un perfil parecido al de Edgardo Bauza. Los caminos después se bifurcaron. Bauza estiró una línea obsoleta, Tite diseñó, como Oscar Niemeyer a Brasilia, una nueva generación. Bauza sumó cinco puntos en cuatro partidos y cayó a la zona de repechaje; Tite acumuló puntaje ideal y se acomodó con pasaje directo a Rusia.
El terremoto Tite sacudió muchas estructuras, bases que parecían inamovibles. De la última lista que dio Dunga —Copa América 2016— al plantel elegido por Tite para enfrentar a Bolivia y Venezuela, solo once jugadores se mantienen. Doce, si sumamos a Neymar, quien no disputó ese certamen para participar de los Juegos Olímpicos: Alisson, Marquinhos, Gil, Miranda, Filipe Luis, Dani Alves, Casemiro, Philippe Coutinho, Renato Augusto, Willian, Douglas Costa y Neymar.
Desaparecieron Luiz Gustavo, Fabinho, Douglas Santos, Hulk, Gabriel, Ricardo Oliveira. David Luiz es mala palabra, y Thiago Silva viaja para acompañar al grupo. La nueva generación ganó lugar. Siete futbolistas campeones en Río 2016 empezaron a ser convocados recurrentemente. Neymar encabeza una oleada de chicos talentosos: se suman Gabriel Jesús, Gabriel Barbosa, Rodrigo Caio, Marquinhos y Douglas Costa. Renato Augusto, uno de los mayores de 23 años en los Juegos Olímpicos, completa el septeto.
Tite conoce al fútbol brasileño como el jardín de su casa. Y aunque el Brasileirao esté sumergido en una crisis —sus equipos no acceden a una final continental desde 2013—, de los 27 jugadores que llamó en las dos convocatorias que realizó, la tercera parte de ellos —nueve— juega en la liga local. Bauza, en cambio, solamente pidió a cuatro: Jonathan Maidana, Emmanuel Más, Mariano Andújar y Lucas Alario. Andújar está en la Selección desde la época de Alejandro Sabella.
En la próxima jornada, se enfrentarán en Belo Horizonte. Bauza atraviesa un dilema que Tite, con personalidad y decisión, superó con hombría y conocimiento: qué hacer con una generación de jugadores de elite cuyas actuaciones en la Selección parecen caricaturas de lo que se ve por televisión. Cómo afrontar el recambio sin afectar a Lionel Messi. Bauza, en noviembre, podría pedirle algunos consejos al brasileño.
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