El último antecedente de Tevez con la Celeste y Blanca se remonta a la Copa América 2011, donde bajo la conducción de Sergio Batista, tuvo el infortunio de malograr el penal decisivo ante Uruguay en Cuartos de final, que dejó a la Argentina eliminada. Una vez que Sabella se hizo cargo, nunca más volvió a ser convocado.
Se dicen muchas cosas a propósito de su ausencia. Pese al desesperado grito de la gran mayoría, que no se imagina verlo afuera de Brasil 2014, tiene ínfimas chances de tener un lugar en esa lista que el mismo entrenador, cada vez que lo consulta por el jugador de la Juventus, asegura tener conformada.
Por los pasillos, se dice que la cuestión pasa por un tema grupal. Un cortocircuito que habría con Lionel Messi y algunos otros referentes, que se gestó cuando Diego Maradona era el entrenador. Aunque ambos protagonistas se encargaron en incontables ocasiones de negar, está claro que algo hubo.
El presente de Tevez no admite discusión alguna. De ahí es donde uno se amarra para cuestionar la firmeza de Sabella de mantenerse en su postura.
Sin ir muy lejos, en la última jornada el Apache la rompió en la victoria de Juve sobre el Parma. Marcó los dos goles y ratificó, por si hacía falta, que es el mejor de un equipo que desfila en el Calcio, una de las ligas más competitivas del mundo.
Justamente, fue luego de ese encuentro cuando la polémica volvió a instalarse tras las declaraciones del argentino, que sostuvo: "Yo hago mi trabajo, después quien decide si voy al Mundial o no es Alejandro Sabella, no yo. Es él quien debe decidir si puedo aportarle algo a su equipo. Yo no puedo levantar el teléfono para tratar de convencerlo. Si no voy al Mundial de Brasil, me iré de vacaciones al mar con mi familia".
Lo cierto es que mientras el mundo llena de elogios a Tevez y lo ubica entre los Messi y los Ronaldo, algunos en Argentina se desentienden y prefieren mirar hacia otro lado.