Lo mismo sucede con la falta de gol, tanto Denis Stracqualursi y Franco Jara que llegaron a Boedo como contrataciones estelares, nunca estuvieron a la altura de las expectativas que se habían creado en torno a sus regresos de Europa, adonde seguramente volverán después de mitad de año. En contraposición aparecieron en escena un puñado de juveniles que venían pidiendo pista como ser Leandro Navarro, Héctor Villalba y Angel Correa para aportar frescura y goles en momentos en los que se supone debieran ser los más grandes los protagonistas.
Entre tantas intermitencias, San Lorenzo sigue pensando más en el promedio que en la tabla del campeonato y en la de la clasificación a la Copa Sudamericana, ya que cada vez que empezó a carretear nunca pudo despegar.