El "Grondonismo duro" se reunió Ezeiza, reivindicó a Grondona y eligió al ex secretario general como el candidato adecuado para suceder a Segura en 2015. En la parrilla cocinaron algo más que el asado.
Terminó el torneo para el ascenso, sólo quedan en la cancha los desempates para las últimas plazas a Primera, y por eso los dirigentes de los clubes que no pertenecen a la elite del fútbol local cerraron el año con un gran asado en la parrilla de Ezeiza, propiedad de los Granados de Tristán Suárez, que otra vez se confirmó en la tercera división. Allí llegaron convocados por una consigna clara: el ascenso Unido.
El principal promotor es algo así como el abanderado del ascenso: Claudio Tapia. Es el presidente de Barracas Central y si alguna vez su club juega en la A, él seguirá respondiendo al Ascenso. Su figura crispa al linaje de Primera cuando, como lo vieron, aparece en Londres acompañando la delegación de la Selección Argentina. En él y Francisco Marín -titular de Acassuso- se encarna la construcción del fútbol argentino con la sólida base en clubes de Ascenso. Allí, asomó un candidato de peso extremo para dirigir la AFA.
Es José Luis Meizsner, quien a su turno tomó el micrófono y habló durante varios minutos y reivindicó el papel de los clubes de las categorías que están por debajo de la A. Habló de "cimientos", festejó la "unidad" y evocó sistemáticamente a Julio Grondona y muchos escucharon en su voz los postulados de Don Julio. El ex presidente de Quilmes es el hombre que el ala más radical del grondonismo impulsará en la próximas elecciones en 2015. Alejandro Marón, el otro candidato que tiene la misma corriente fuera del ascenso -apoyado por José Lemme, Miguel Silva, Julito Grondona y otros aliados-, se empezó a desdibujar desde la cena del martes.
Si hubiese invitado a los asistentes con una tarjeta, Chiqui Tapia seguro escribía lo mismo que en su cuenta de Twitter. "Los esperamos a todos los que se identifican con los lineamientos de nuestro querido ex Presidente Julio H. Grondona para seguir con la unidad del fútbol de ascenso y del interior, y redoblar los esfuerzos para un 2015 largo y difícil", escribió. Luego, ante todos los presentes descubrió una pancarta con imagen de Don Julio, todos los escudos del ascenso como fondo y un textual de Grondona: "Para mí son todos iguales".
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Luego tomó la palabra y fundamentó lo que significa el Ascenso: señaló a uno de los dirigentes presentes y remarcó que pese a que su club ahora jugará en la selecta categoría y ya no pertenece a la segunda o tercera División, representa el progreso al que "todos tenemos que aspirar".
Remarcó mucho la consigna de ascenso unido y la frase de Don Julio, que bajo su prisma todos eran iguales. No todos lo ven igual y tal vez por eso cuando en la pantalla -que cuando no pasaba imágenes mostraba el escudo de AFA- apareció Marcelo Tinelli y fue silbado. Es que la popularidad del vice de San Lorenzo no tiene aceptación en dos lugares: en las bibliotecas y en el ascenso.
Tinelli, para el resto de los dirigentes, representa la renovación y eso, para el Ascenso, es una amenaza. Con Meiszner, Chiqui Tapia y Pipo Marín ven salvaguardado el espíritu del fútbol argentino, tal cual lo moldeó Grondona en 35 años.
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