El volante vuelve después de casi siete años y por su puesto es el indicado para suplir la eventual ausencia de Bertolo. Sin embargo, el futbolista de 28 años hace seis meses que está libre y no juega desde abril.
La primera incorporación de Banfield es un regreso: el de Luciano Civelli, quien en 2008 fue vendido al Ipswich Town de Inglaterra. Para el técnico Matías Almeyda es una garantía ya que si finalmente Nicolás Bertolo es transferido, puede suplirlo con el refuerzo que firmara pasado mañana su vínculo con el Taladro.

El mediocampista, hermano de Renato el defensor central, no llegó a jugar siquiera 100 partidos, pero quedó grabado en el inconciente del hincha de Banfield porque en el 5 a 0 de Banfield en su visita a Lanús, uno de los tantos fue suyo. Sin embargo, su derrotero fuera del Taladro no fue del todo jugoso.

Las lesiones en el Ipswich Town no lo tuvieron en competencia plena, se operó de los ligamentos cruzados y tras una vuelta poco auspiciosa en 2011 rescindió su contrato. En ese lapso fue autorizado a regresar a Argentina durante dos meses para continuar su recuperación y luego volver. Entre su llegada y su recuperación, apenas jugó 17 partidos.

Luego pasó a Libertad de Paraguay, donde tuvo una actuación buena como la que en Banfield le permitió pasar a Europa: tuvo un gran rendimiento en la Libertadores, que le permitió su pase a Chile.

Entonces, del fútbol inglés a Libertad de Paraguay y de allí a Universidad de Chile, a cambio de 1,8 millones de dólares por la mitad del pase. Sin embargo, desde 2012 apenas jugó en el país trasandino 602 minutos, el equivalente a menos de siete partidos. Una hernia lumbar lo obligó a una intervención quirúrgica y estuvo seis meses parado, a poco de haber llegado. Su último partido fue el 9 de abril de 2014, cuando agredió a un auxiliar de Defensor Sporting de Uruguay en el cruce de Libertadores en que el equipo chileno quedó eliminado.

En junio del año pasado quedó libre y desde entonces entrena por su cuenta. Así retornó a Banfield y pasado mañana firmará su contrato por dos años.

Pase polémico
Después de una aparición auspiciosa surgida del semillero, a Civelli le tocó ser vendido afuera, a diferencia de la cantidad de talentos que el club le cedía sistemáticamente a Boca. El entonces presidente Carlos Portell había promocionado como préstamo y ocultado el transferencia real. Fue vendido al 100 por ciento por poco más de un millón de dólares y oficialmente anunciaron un préstamo con opción de compra. Había jugado 68 partidos y metió ocho goles.