El último fin de semana, Mauro Icardi sufrió una molestia en la rodilla. Era un dolor que complicaba al delantero, que no lo dejaba manejarse con normalidad ni con comodidad. Por eso, levantó el teléfono y llamó a Jorge Sampaoli: le dijo al entrenador del seleccionado argentino que no estaba en condiciones de integrar el equipo que debía viajar a Rusia para enfrentar al anfitrión del próximo Mundial y a Nigeria, el 10 y 14 de noviembre.
Sin embargo, ayer salió el parte del cuerpo médico del Inter. Decía que el rosarino había sufrido un golpe que lo iba a tener afuera de las canchas por cuatro días, un diagnostico que permitiría que juegue ambos encuentros. Eso despertó malestar en el cuerpo técnico de la Selección. Creían que el jugador, en ese grado de lesión, debía presentarse con todo el grupo.
De hecho, Enzo Pérez y Nicolás Otamendi no están en las mejores condiciones físicas, pero así y todo decidieron viajar a Rusia para ponerse a las órdenes de Sampaoli. Icardi, en cambio, no: se quedó en Italia recuperándose de una molestia que, al final, no era tan grave.
A raíz de esto, Wanda Nara explotó en Twitter. Lanzó una catarata de mensajes en el que dicen que es mentira que el entrenador esté enojado con su esposo, y retuiteó a una serie de periodistas que sostienen su versión de los hechos. "Repiten algo que nadie dijo", escribió la mujer y representante del capitán del Inter.
De momento, nadie del seleccionado se refirió al asunto. Solamente Lionel Messi manifestó que "decían que no queríamos a Mauro en el equipo y no era así".
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