El diario local Sport, el que más de cerca sigue la actualidad del equipo, plantea en su edición de hoy: "Messi no es el problema del Barça. Pero Messi tiene un problema. Está claro. Tres partidos decisivos, cero goles. Tres finales consecutivas, nula participación. El mejor jugador del mundo ha 'desaparecido' en el momento clave de la temporada".
Y trae a colación unas viejas palabras de Pep Guardiola, acaso el técnico que más jugó le sacó: "Si Messi no juega bien es porque hay alguna cosa de su entorno que no funciona".
En ese sentido, señala que "Messi se ha sentido totalmente desprotegido, dentro y fuera del club, dentro y fuera del campo", y destaca los problemas con el fisco, la lesión que lo tuvo más de un mes sin jugar y hasta las declaraciones, mientras él descansaba en la Argentina, del vicepresidente Javier Faus: "No veo ningún motivo para mejorarle el contrato a un señor al que ya se lo mejoramos hace seis meses".
Muchos coinciden a su vez que el fichaje de Neymar llegó para, como mínimo, cuestionarle el protagonismo y que la dirigencia no mejoró el equipo para él –como tanto sugería Guardiola- sino que hizo lo que le pareció y convino económicamente.
El contexto no ayudó para que el rosarino sólo pensara en fútbol. En las últimas horas, previo a la final de la Copa del Rey contra el Real Madrid, circuló el siguiente mensaje presuntamente escrito por un empleado del Barcelona:
El diario italiano Corriere dello Sport asegura que el crack argentino "es el símbolo ideal de la crisis que desgarra a su equipo", mientras que El País, de España, comenta: "Siempre fue el genio al servicio del método, un método que hizo excepcional a este equipo. Pero hoy el modelo es confuso y hasta los héroes se han desteñido".
Mundo Deportivo cuestiona la apatía de Messi: "¿Qué le pasa a Leo? El argentino está en su derecho, mucho más que el resto, a pasar por una mala temporada o tener un mal día, pero el problema no se centra sólo en el momento, sino en la manera".
El Barcelona desbarrancó, Gerardo Martino despertó de su sueño y en el camino de La Pulga sólo queda el Mundial de Brasil. Una nueva oportunidad para resurgir y callar críticas, algo de lo que Lio sabe demasiado.
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