Trucco tendrá su bautismo superclásico. Y no será un partido más. Si un Boca River puede marcar la carrera de un árbitro, este que define el acceso a la final de un torneo continental, conllevará una presión sumamente mayor. A Mauro Vigliano, por ejemplo, el empate en la cancha de River lo descartó para esta serie. De hecho, Trucco fue el árbitro suplente del mojado clásico.
Germán Delfino es, probablemente, el mejor árbitro argentino del momento. Con altos y bajos —como todo el arbitraje en general— estuvo en el empate del año pasado en La Bombonera. Y dirigió el primer superclásico del año en Mar del Plata: otra igualdad. Él estará en la jornada definitiva, cuando uno de los dos festeje.
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