El entrenador argentino, que está dirigiendo al Marathón de Honduras, le mostró al árbitro con su celular los fallos en donde perjudicó a su equipo en la caída con Real España y vio la tarjeta roja.
Pablo Lavallén, que está dirigiendo al Marathón de Honduras, le reclamó al árbitro con su celular después de la caída 1 a 0 con Real España en donde fue perjudicado por los fallos arbitrales y fue expulsado. "Me cansé de que me roben", expresó el entrenador argentino que podría recibir una fuerte sanción en el fútbol de Honduras.
El partido se definió en el tiempo de descuento, después de que a Marathón le anularan un gol por un offside inexistente y se sancionara un penal para Real España tras una acción muy discutida. La falta, según Lavallén, se produjo a partir de una posición adelantada previa y terminó siendo convertida por Eddie Hernández.
Tras el final del encuentro, el técnico explotó en conferencia de prensa y apuntó contra las autoridades del fútbol hondureño. “Me cansé de que me roben una final y un partido. Basta señores de la comisión de árbitros y de la liga”, lanzó, visiblemente molesto, y advirtió que no permanecerá en silencio ante lo que considera injusticias reiteradas.
Lavallén también recordó antecedentes similares, como un gol anulado en la final del torneo anterior, y sostuvo que este tipo de fallos perjudican el desarrollo del fútbol local. “Esta gente hace que el fútbol hondureño sea mediocre”, afirmó, al tiempo que reclamó mayor transparencia y sanciones para los responsables.
El entrenador argentino ahora enfrenta una posible suspensión de hasta siete partidos, según el reglamento de la Liga Nacional de Honduras, por sus declaraciones públicas y su conducta hacia el arbitraje. Con esta derrota, Marathón perdió el liderazgo del Clausura 2026, mientras que Real España se acercó a la cima del campeonato.