El Puma había dicho que estaba "re-caliente" por haber perdido la titularidad, y el Vasco le dijo, adelante del grupo, que cualquier malestar que haya se tiene que hablar puertas para adentro.
Rodolfo Arruabarrena cambió las cosas desde lo futbolístico, eso está claro, pero también pretende hacerlo puertas adentro. El entrenador tiene como una de sus premisas principales mantener el vestuario en orden y por eso le marcó la cancha a Emmanuel Gigliotti, que había declarado que estaba "re-caliente" por haber perdido el puesto con Jonathan Calleri. Si bien no hubo un conflicto mayor, le dejó en claro que las cosas que molestan hay que hablarlas puertas para adentro.
Calleri es el titular en esta nueva etapa, y éso, lógicamente no le gusta al Puma. Sin embargo, hay muchos que prefieren ponerse el cassette y hablar con mayor tranquilidad. En el caso del ex atacante de Colón, todo fue diferente, y cuando le pusieron un micrófono, resaltó: "Me duele mucho estar afuera. Por supuesto que estoy re caliente y le quiero demostrar al técnico que quiero jugar, aunque a algunos les moleste escucharlo. Otros dirían que están contentos desde afuera apoyando, pero mentiría si lo dijera".
Ante estas declaraciones, el Vasco no hizo la vista gorda y en la práctica, le habló a Gigliotti, adelante de todos sus compañeros. El mensaje fue claro al afirmar: "Cualquier malestar que haya, cualquier cosa que se quiera decir, se hace puertas adentro". Las palabras no fueron en malos términos ni mucho menos, pero está claro que fue un pequeño tirón de orejas, para que no vuelva a pasar con ningún integrante del plantel.
La intención del técnico es mantener unido al grupo y que los problemas que puedan llegar a haber no trasciendan, o lo hagan lo menos posible. Por eso, piensa que desde las palabras de los protagonistas, hay que ser más medidos, para evitar que se hable de estos temas. Con Carlos Bianchi, el Puma era titular, pero fue perdiendo terreno.
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