La crisis de los catalanes se agrava con este nuevo revés, después de la derrota del martes ante los madrileños, que supuso la eliminación en semifinales de la Copa del Rey, y la dolorosa caída por 2-0 ante el Milan en la ida de octavos de final de la Liga de Campeones.
Pese a todo, Messi,
con la presencia en la grada de su compatriota Diego Maradona, consiguió un
gol histórico en la historia de los Clásicos entre Real Madrid y Barça al alcanzar al hispano-argentino Alfredo Di Stéfano como máximo goleador de esos partidos (18).
Para el Real Madrid, que el martes había eliminado al Barça en las semifinales de la Copa del Rey tras ganar 3-1 en el Camp Nou, el partido parecía con una importancia relativa, ya que el martes tiene un encuentro decisivo en la Liga de Campeones europeas, en Old Trafford ante el Manchester United, donde tendrá una misión difícil tras el 1-1 de la ida en suelo español.
Pensando seguramente en ese partido ante el líder de la Premier League y consciente de que en la Liga española las opciones de su equipo son mínimas, el técnico Jose Mourinho presentó un equipo plagado de suplentes y con varios pesos pesados de entrada en el banquillo, entre ellos Cristiano Ronaldo.
"Me quedó con el trabajo de todo el equipo. El equipo ha demostrado que, juegue quien juegue, hay que confiar en él", celebró el entrenador adjunto del Real Madrid,
Aitor Karanka.
Sin tiempo apenas para la adaptación, el Real Madrid se puso por delante en el minuto 7, cuando un centro de Álvaro Morata fue aprovechado por Benzema para empujar a gol en el segundo palo.
El Barça revivió entonces los fantasmas de la derrota del martes, pero Messi, que elevó a 39 su número de goles en esta Liga, levantó al equipo en el 18, cuando un gran pase del brasileño Dani Alves dejó al argentino en una clara posición, que aprovechó, tras deshacerse del acoso de Sergio Ramos, para cruzar raso, lejos del alcance de Diego López.
Con las fuerzas niveladas y ninguno de los dos equipos llegando con la fluidez de anteriores ocasiones, Messi (27) y Morata (38) dispusieron de buenas ocasiones, una para cada equipo.
En la segunda parte, el francés Raphael Varane, autor de uno de los goles blancos en el partido del martes, tapó un disparo peligroso de David Villa (57) y Mourinho decidió la entrada en el 58 de
Cristiano Ronaldo y
Sami Khedira. A partir de ahí el Real Madrid mejoró sensiblemente.
En el 64, Cristiano envió un fortísimo disparo de falta, que salvó Víctor Valdés. El propio astro portugués tuvo otra clara en el 68, cuando se fue de tres defensas, pero terminó quedando con poco ángulo.
El partido decayó y todo parecía apuntar hacia el empate, pero en el 82, un saque de esquina lanzado por Modric encontró la cabeza de Ramos, que consiguió así el tanto del triunfo.
El Barça, noqueado, pudo incluso haber perdido por más diferencia, ya que Cristiano envió al larguero en el 87.
En otro partido del sábado, el Deportivo La Coruña empató 0-0 en casa con el Rayo Vallecano (8) y continúa como colista. Osasuna-Athletic y el derbi Valencia-Levante completan el programa del sábado en la Liga española.
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