Este miércoles llega Daniel Angelici y tendría que poner la firma para levantar la suspensión del contrato del "Diez" que va hasta junio de 2014 y, legalmente, no puede sufrir modificaciones en cuanto a lo económico.
Ya no estaba incluido en el libreto. Pero saltó a escena, confundió a todos y sacudió la estantería futbolística de un club, un entrenador y un plantel que habían proyectado un nuevo semestre sin su presencia estelar. Juan Román Riquelme cambió de postura, de un día para el otro decidió pegar la vuelta y ponerse a disposición del técnico y, dentro de este contexto, no hay manera de imaginar que alguien se animará a bajarle el pulgar. De hecho, ayer mismo un grupo de hinchas dio su veredicto vía planfletos ("Martucci, los socios de Boca queremos a Juan Román) y hasta Carlos Bianchi ya diagrama, a un corto plazo y pensando sobre todo en la Copa Libertadores, una formación con él como conductor y capitán.
Ahora hay que esperar el arribo del presidente Daniel Angelici, llega este miércoles a última hora de Qatar, para firmar los papeles y levantar la suspensión del contrato vigente antes de cerrar toda esta movida con una conferencia de prensa. ¿Retoques en el contrato? Legalmente el vínculo que está redactado no se puede modificar. Es decir que el "Diez" deberá cobrar el dinero que estaba fijado con anterioridad hasta junio de 2014 y que no percibe desde julio cuando decidió, por cuenta propia, alejarse de la institución porque se sentía vacío y sin motivación para jugar con la camiseta del club del que es hincha.
Claro que, más allá del latiguillo que todos se aprendieron de memoria en este tiempo, el mismo que asegura que "Román siempre tuvo las puertas abiertas y lo suyo pasa por una decisión personal", el regreso de Riquelme genera algunos dudas y las mismas surgen desde adentro hacia afuera.
Como primera medida, todo lo que tiene que ver con el rubro económico pasa a jugar un papel importante. Porque cuando el "Diez" anunció que "a Boca no vuelvo", la dirigencia se decidió a hacer una inversión fuerte para sumar a Juan Manuel Martínez, cuyo pase costó 3 millones de dólares y tiene un sueldo muy importante, y también los otros dos refuerzos, Claudio Pérez y Ribair Rodríguez, que se sumaron para arrancar este tercer ciclo del Virrey. Y después está la reacción del plantel. A algunos futbolistas, experimentados y con chapa de referentes, no les cayó muy bien que Juan Román Riquelme criticara el andar del equipo en estos ensayos de verano, sobre todo porque lo hizo estando desde afuera, ya sin formar parte del grupo. Por eso, al menos, esperarían una explicación a modo de disculpa en un primer encuentro. De todos modos, se sabe que el enganche cuenta con sus aliados incondicionales dentro del plantel, léase Clemente Rodríguez, Lucas Viatri, Diego Rivero, Pablo Ledesma, que lo esperan con los brazos abiertos.
Por último, también está el tema de la inactividad que arrastra Juan Román. A los 34 años, con siete meses sin competencia oficial y sin la base física que implica la pretemporada, habrá que proyectar un trabajo especial para ponerlo al ritmo del resto y esto puede transportar su reaparición a los primeros días del mes próximo.
Juan Riquelme prepara el terreno para su vuelta y todo volverá a girar alrededor de su notable figura.
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