San Lorenzo retomó la senda del triunfo al vencer por 3 a 0 a Quilmes en el Nuevo Gasómetro. Si bien tardó en desnivelarlo, cuando logró destrabar la paridad, al promediar el complemento, selló una diferencia considerable con goles de Ezequiel Cerutti, Ezequiel Ávila y Nicolás Blandi.
De esa manera, conjunto de Boedo obtuvo los tres puntos y le da aire a Diego Aguirre, mientras que Cervecero se quedó con las manos vacías y profundiza su crisis, generando incertidumbre en torno a la continuidad de Alfredo Grelak.
Sin grandes sobresaltos fue el trámite para el visitante durante el tramo inicial, pues, si bien careció de lucidez como para manejar la pelota, entendió cómo cortarle los circuitos al Cuervo.
Fue un dominio de la pelota total por parte del anfitrión, pero cada vez que alcanzaba los tres cuartos de cancha se perdían las opciones como para anotar. Y por eso el lapso concluyó sin goles, más por la impericia de los conducidos por Diego Aguirre que la entereza de los comandados por Grelak.
En cuanto a las chances expuestas en el itinerario, la más clara correspondió a Marcos Angeleri, que cabeceó tras un centro preciso y César Rigamonti tapó con solvencia.
En el complemento el panorama arrancó similar, con un Ciclón envalentonado, sabiendo de su responsabilidad para firmar el triunfo en casa. Y para el visitante la premisa era aguantar para evitar problemas.
Sin embargo, todo se hizo cuesta para Quilmes cuando se fue expulsado Matías Sarulyte. La pieza de experiencia en la defensa recibió la tarjeta roja al cuarto de hora del capítulo.
Desde allí, todo fue de San Lorenzo. Multiplicó sus chances, cada vez con mayor peligrosidad. Y por eso no extrañó que quebrara la resistencia del contrincante. Fue en un puñado de minutos, primero con Ezequiel Cerutti, que disparó cruzado tras un pase de lujo de Rubén Botta, y después con un contra golpe a puro vértigo de Ezequiel Avila, que definió con jerarquía.
Para el final quedó la decoración del resultado por parte de Nicolás Blandi, para que San Lorenzo se suba a la punta y Quilmes sufra desde el fondo.
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