Ruben regresó al fútbol argentino este año, después de un trajín por el exterior. No brilló en clubes importantes, pero creció futbolísticamente: hoy en día, a sus 29 años, es mucho más delantero que cuando se fue de River. Letal adentro del área y técnico para engancharse en la generación del juego, podría encajar tranquilamente en el esquema que utiliza el entrenador del seleccionado.
Fundamental en la buena temporada de Rosario Central, Ruben convirtió 21 goles en el torneo y tres en la Copa Argentina, donde los Canallas accedieron a la final. Encima, conoce la selección: fue citado en 2008, en un amistoso ante Guatemala, con la sub 23; y en 2011, para dos partidos ante Nigeria y Polonia, en el que solamente jugaron futbolistas menores de 25 años. Ante los europeos, marcó un gol.
Calleri es la gran apuesta. Es el futuro. Por condiciones, es el delantero con más proyección del campeonato local. Pasó de All Boys, donde no tenía mucha continuidad, a pelear un puesto en Boca. Y a ganarlo: este año compitió con Daniel Osvaldo y, por momentos, fue el elegido de Rodolfo Arruabarrena. Cuando el Loco se fue a Portugal y llegó Tevez, no hubo dudas: se complementaron a la perfección y compusieron una dupla clave en los dos títulos que consiguió el Xeneize.
En el certamen local, Calleri gritó diez tantos —uno de ellos, la rabona ante Quilmes, memorable—. Como jugador más ofensivo de Boca, mostró virtudes interesantes, buen juego a espaldas del arco rival, claridad para definir y movilidad a la hora de generar espacios.
Descartados todos los atacantes que se desempeñan en el exterior por el poco tiempo que hay hasta el jueves, las opciones están acá. Y más allá de otros delanteros que tuvieron un gran año —Lucas Alario, Leandro Fernández, Ramón Ábila—, las variantes más concretas están en Rosario y en Boca. De los equipos que dominaron el fútbol argentino.
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