
En una noche atravesada por la emoción por el adiós del Muñeco, el estadio combinó un reconocimiento para el entrenador con silbidos marcados hacia varios futbolistas.
“Jugadores, la c... de su madre”. El grito bajó con fuerza desde las tribunas antes incluso del inicio del partido y marcó el pulso de una noche atravesada por la emoción y la bronca. En la despedida de Marcelo Gallardo, el estadio de River combinó una ovación cerrada para el entrenador con silbidos hacia varios futbolistas del plantel.
Con el aforo cercano al 60%, la primera reacción fuerte se escuchó 45 minutos antes del encuentro, durante la entrada en calor y, especialmente, al momento del anuncio de la formación titular. Allí se percibieron los silbidos más intensos, dirigidos a futbolistas apuntados por el bajo rendimiento en el inicio de temporada.
Los reproches más notorios recayeron sobre Marcos Acuña, Facundo Colidio, Maxi Salas, Paulo Díaz, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño y Sebastián Driussi. También hubo chiflidos, aunque más leves, para Fabricio Bustos y Lucas Martínez Quarta. El malestar expuso la fractura entre la idolatría hacia el entrenador más ganador de la historia del club y la exigencia hacia un plantel que no logró sostener su legado en este tramo.
En contrapartida, los juveniles y futbolistas surgidos de la casa recibieron respaldo. Joaquín Freitas fue el más ovacionado, acompañado por muestras de apoyo para Lautaro Rivero, Santiago Beltrán, Ian Subiabre y Agustín Ruberto. Los refuerzos recientes, como Fausto Vera, Aníbal Moreno y Kendry Páez, evitaron el castigo generalizado y conservaron crédito ante la gente. Además, volvió a escucharse "jugadores" instancias antes del inicio del encuentro.