El oficialismo y la oposición volvieron a polemizar hoy en torno a la protesta denominada ‘8N‘, mientras que el Gobierno volvió a apuntarle a ‘grupos concentrados‘ por la convocatoria.
El diputado de la UCR, Ricardo Alfonsín respaldó la protesta y señaló: ‘Los argentinos no toleramos más mentiras, prepotencia, autoritarismo. Preferimos la verdad, el diálogo, la honestidad y el respeto a la Ley, la Constitución y la República‘.
Además, a través de su blog, Alfonsín admitió que ‘muchos de los afiliados y simpatizantes de la UCR han concurrido y continuarán concurriendo a movilizaciones cívicas como la de esta noche‘, pero les pidió que ‘sigan haciéndolo sin identificación partidaria, solamente con la bandera nacional‘.
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, eligió la red social Twitter para celebrar que los vecinos se ‘hicieron escuchar en todo el país con una sola bandera‘, y subió una foto suya siguiendo la protesta por televisión.
Su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, hizo lo propio al describir la movilización como ‘miles de argentinos diciendo basta, por una Argentina mejor‘, a través de su cuenta de Twitter.
En esa red social también se pronunció el diputado del peronismo disidente Francisco de Narváez, quien afirmó que ‘la gente reclama al Gobierno y también a la oposición‘ porque ‘quiere que se resuelvan los problemas reales, la inseguridad y el aumento de precios‘.
A su turno, el líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, consideró que ‘es un reclamo y una movilización que se hace con todo el derecho de un ciudadano‘, pero se desvinculó de la protesta.
‘Algunos chicos traviesos salieron a pintar que Moyano convocaba. Qué imbecilidad que tienen algunos‘, afirmó en declaraciones a Radio 10 y agregó: ‘Quizás llaman a alguno a que se ponga una remera nuestra, haga algo raro y después nos echan la culpa a nosotros‘.
Por su parte, el gobernador de Santa Fe, el socialista Antonio Bonfatti, advirtió hoy que ‘si alguien saca partido‘ del cacerolazo convocado para esta noche ‘se equivoca‘ y pidió ‘no llamar a la confrontación‘.
En la vereda oficialista, el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, sostuvo que ‘el amor vence al odio y las urnas vencen a las cacerolas‘ y agregó: ‘Nos quieren invisibilizar, pero no pueden con el boca a boca, y no pueden contra la realidad, contra la realidad de esta transformación‘.
‘No hay medio de comunicación, ni grupo de choque, ni de desgaste, ni de infamia, ni de estigmatización que nos hagan caer nuestro ánimo. Jamás van a poder expresar colectivamente lo que expresa el conjunto del pueblo peronista que tiene admiración por sus referentes‘, agregó durante una visita al distrito de Moreno.
Por su parte, la ministra de Industria, Débora Giorgi, evaluó que ‘los grupos concentrados ven que esta vez se viene en serio‘ y por eso ‘cacarean tanto‘.
‘Hay una línea política que comenzó en 2003 con Néstor Kirchner y que sigue Cristina Fernández de Kirchner que marca inquebrantablemente en la reindustrialización la proa de nuestro proyecto‘, afirmó Giorgi y remató: ‘Argentina va hacia una industria de clase mundial, y no nos para nadie‘.
Quien moderó su postura fue el dirigente kirchnerista Luis D’Elía, quien afirmó que ‘es muy bueno para la democracia argentina‘ que se movilicen sectores descontentos con el Gobierno, pero advirtió que entre los convocantes a la protesta, algunos ‘ya no creen en la democracia y la libertad del pueblo‘.
‘Es muy bueno que estén en la calle defendiendo lo que piensan, sus ideas, sus intereses, su visión de la Argentina‘, señaló D’Elía, en un video distribuido por internet a quienes se movilizaron este jueves.
comentar