La Compañía Americana de Alimentos, productora de la marca Nevares, cerró su planta ubicada en la localidad bonaerense de Carlos Keen y despidió a 67 trabajadores. Los empleados confirmaron a la prensa local que la firma dijo que la planta no abrirá sus puertas -al menos por ahora-, mientras señalaron que la firma pagó las indemnizaciones.
Si bien la fábrica estaba paralizada desde noviembre pasado, los trabajadores debían volver este miércoles a la actividad, pero la compañía decidió no reactivar la producción y prescindir de los trabajadores.
Se trata de la planta de producción de 8.000 metros cuadrados dedicada a producir rellenos para alfajores y galletitas, panificados y golosinas en gran escala para la marca Nevares, en Carlos Keen, partido de Luján.
El conflicto en la empresa Compañía Americana de Alimentos había comenzado a fines de noviembre y tras el reclamo de los 67 empleados, se había llegado a un acuerdo en la delegación local del ministerio de Trabajo.
En ese entendimiento firmado, la empresa se comprometió a abonar el aguinaldo y las vacaciones a todos los trabajadores, y volver a contratarlos a fines de enero de 2017 para retomar la producción.
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A ese cierre se suma el de la fábrica Pampero radicada en Fontana hace tres años. Hasta el momento diez trabajadores confirmaron haber recibido telegramas de despido, mientras los 27 restantes indicaron que esperan la notificación en los próximos días. La planta tenía a su cargo la confección y fabricación de prendas de ropa de trabajo y bombachas de campo.
Los trabajadores de la planta subrayaron que la llegada de telegramas tomó por sorpresa a sus receptores y argumentaron que el jefe de personal tampoco había avisado nada respecto de la cuestión.
La Federación Argentina de Industrias Textiles (FIDA) alertó que el sector sufrió una “fuerte caída” durante el año pasado debido a la “contracción del consumo interno sumado al incremento sostenido de las importaciones”.
“Esta situación ha originado un aumento de los stocks de productos terminados y, en consecuencia, la disminución de la producción que ha profundizado su caída en los últimos meses”, subrayó la entidad.
En tanto, la Asociación de Trabajadores Argentinos de Centros de Contactos de Córdoba (ATTAC) denunció “6 mil despidos” en call centers y flexibilización laboral. En ese sentido, argumentó que las compañías “importan” servicios de otros países latinoamericanos “con salarios más bajos que en Argentina”.
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