La fecha fue establecida por ley en 2014 y rinde homenaje a una figura clave en la producción y distribución de la yerba mate. Cuántos kilos se consumen por año en la Argentina y por qué es beneficiosa para la salud.
Al igual que cada 30 de noviembre, este domingo se celebra el Día Nacional del Mate. La fecha fue establecida por el Congreso en 2014, a través de la ley 27.117, y rinde homenaje al comandante Andrés Guacurarí y Artigas, que promovió la producción y la distribución de la yerba mate cuando gobernó Misiones desde 1815 hasta 1819.
El mate tiene sus raíces en los pueblos originarios del noreste del país. Los guaraníes, por ejemplo, cultivaban la planta de yerba mate, llamada Ilex paraguariensis, de la que extraían sus hojas para preparar una infusión con propiedades estimulantes.
Con la llegada de los colonizadores españoles en el siglo XVI, la yerba mate empezó a expandirse hacia otras regiones del continente. Los primeros europeos que probaron el mate fueron los jesuitas, que al reconocer sus propiedades medicinales y energizantes comenzaron a cultivarlo y comercializarlo en América Latina.
La producción de yerba mate se realiza en Misiones y Corrientes.
El consumo de yerba mate en la Argentina alcanza un promedio anual de 6,4 kilos por habitante, mientras que los paquetes de medio kilo y un kilo representantes más del 90% de las ventas. De acuerdo con los últimos datos oficiales, el consumo interno mostró un crecimiento interanual del 7% en el período enero-septiembre de 2025.
Actualmente, Siria es el principal destino de las exportaciones de yerba mate argentina. Detrás se ubican Chile, Estados Unidos, España y otros países de la comunidad europea. Además, hay despachos a mercados incipientes, como la India.
Las infusiones preparadas con yerba mate contribuyen a la hidratación diaria. Son hipocalóricas, bajas en sodio y ricas en compuestos bioactivos, con alto poder antioxidante, de acuerdos con datos brindados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
"Tomar mate hace bien, es un hábito saludable que, junto con una dieta equilibrada, la práctica de actividad física y otros hábitos, colabora con el bienestar y en la prevención de enfermedades crónicas”, destacó la la bioquímica, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Misiones, Ana Thea.
“Las infusiones preparadas con yerba mate, sin el agregado de azúcar, son hipocalóricas y bajas en sodio; son ricas en compuestos bioactivos, especialmente polifenoles de alto potencial antioxidante, y metilxantinas. Es decir, tomamos antioxidantes; y contribuye a la hidratación del día a día”, remarcó la científica.
Las infusiones preparadas con yerba mate son hipocalóricas, bajas en sodio y ricas en compuestos bioactivos, con alto poder antioxidante.
Un estudio reciente desarollado en Estados Unidos señaló también que los efectos positivos de la yerba mate podrían favorecer a las personas con diabetes tipo 2 y obesidad. El trabajo, realizado por por investigadores del Departamento de Biología Celular y Fisiología de la Universidad Brigham Young, analizó cómo la yerba mate afecta la producción de dos hormonas incretinas, que se llaman GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) y GIP (péptido inhibidor gástrico).
Estas hormonas ayudan a controlar el azúcar en la sangre y regulan el apetito. Al hacer el estudio, descubrieron que consumir yerba mate aumenta de manera significativa la producción de GLP-1 en el intestino y sus niveles en sangre, pero no afecta al GIP.
El hallazgo es relevante porque GLP-1 tiene beneficios adicionales, como promover la sensación de saciedad y retrasar la digestión, sin los posibles efectos negativos del GIP, que puede acumular grasa en el cuerpo.
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