Durante la conferencia de prensa que brindó Ignacio Hurban, o Guido Montoya Carlotto, tal como lo llama su abuela, hubo mucha emoción, lágrimas y la sensación increíble de un logro que se hizo esperar 36 años.
Esa misma victoria tardó tanto como el ansiado abrazo con su abuela, Estela de Carlotto, quien en todo momento se mostró tan emocionada como entera por el hermoso momento que estaba viviendo.
Él estaba un poco reticente. "Es que yo me crie sólo en el campo. Así que no me gusta que me hinchen mucho las bolas. Y eso de la onda del abrazo y de esas cositas, la tengo que desarrollar todavía. Ya va a venir", explicaba ante el pedido de todos los periodistas.
Y se hizo esperar unos minutos, que sumado a tantos años, se convirtieron en milésimas de segundos. Y ahí sí, Ignacio, o mejor dicho Guido, no lo dudó. Abrazó a su abuela y ella lo abrazó a él. Ambos pusieron sus caras juntas y 36 años se fundieron en ese segundo.
Mirá el video y emocionate vos también.
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