El velocímetro que se observa en el video es una animación digital confeccionada en base a la información que se extrajo del GPS de la locomotora.
Según el expediente, en el video se puede observar que el tren cruzó una señal amarilla, una apagada y dos en rojo. De acuerdo al reglamento interno técnico, los conductores están obligados a aminorar la velocidad ante una señal amarilla y detenerse completamente ante una luz apagada o roja.
En el video, se escuchan ocho pitidos correspondientes al sistema de seguridad "hombre vivo". Este mecanismo requiere una respuesta inmediata del conductor del tren pisando un pedal, caso contrario el tren frena automáticamente.
La alarma "hombre vivo" se habría activado automáticamente cada seis segundos y el motorman habría respondido siempre. Esta prueba descartaría las hipótesis que señalaban que el motorman se había dormido o había tenido algún otro tipo de inconveniente físico que le impidió detener la marcha.
Sin embargo, López declaró que activó los frenos pero no respondieron y ahora el juez deberá analizar todas las pruebas para determinar qué fue lo que realmente sucedió. El chofer está imputado, en libertad, a la espera de que la Justicia defina en los próximos días su situación procesal.