La detonación en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional dejó al menos dos heridos leves y obligó a evacuar a 320 personas. Los peritos buscan determinar el origen del paquete, la modalidad de envío y si existieron advertencias previas.
Un paquete explotó el viernes al mediodía en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional y estaba dirigido al comandante mayor Diego Gasparutti, exdirector del establecimiento. La detonación dejó al menos dos oficiales heridos con quemaduras leves y obligó a evacuar preventivamente a unas 320 personas del edificio.
Personal del SAME trasladó a los dos efectivos al Hospital Argerich con lesiones en brazos y tórax, fuera de peligro. Un tercer involucrado fue asistido en el lugar y una cuarta persona recibió oxígeno por inhalación de humo.
La encomienda era una correspondencia privada con características similares a una caja de cartón que contenía un detonador en su interior. Según fuentes oficiales, el paquete se encontraba en una oficina del piso 11 desde hacía alrededor de cuatro meses, bajo resguardo.
El destinatario era Gasparutti, que se desempeñó como director de la Escuela Superior de Gendarmería entre fines de 2021 y mediados de 2024. El oficial asumió el cargo el 27 de diciembre de 2021 en reemplazo del comandante mayor Gabriel Horacio Calleja y dejó la función el año pasado.
La circunstancia de que la encomienda haya sido enviada meses después de su salida del cargo es uno de los puntos que analiza la investigación. Los peritos buscan determinar el origen del paquete, la modalidad de envío y si existieron advertencias previas.
Tras la explosión se desplegó un amplio operativo de seguridad en la zona, con intervención de brigadas especializadas en explosivos y personal judicial. La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, se presentó en el lugar para supervisar el procedimiento y el inicio de las actuaciones.
La causa quedó en manos de la Justicia federal, que deberá establecer responsabilidades y esclarecer si se trató de un ataque dirigido específicamente al exdirector o de un hecho con otra motivación. Mientras tanto, el edificio fue revisado en su totalidad para descartar la presencia de otros artefactos.
El Gobierno nacional sigue de cerca la investigación. Desde Casa Rosada admiten que aún no hay una hipótesis firme sobre los responsables, pero aseguran que el caso es prioridad y que se busca una intervención institucional directa.
La detonación se produjo cerca de las 13.49 en el edificio ubicado sobre Paseo Colón al 500, en el barrio porteño de Monserrat, cuando personal manipulaba una encomienda recibida meses atrás y resguardada en el piso 11.
La causa quedó radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°8, a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi, con intervención de la Policía Federal Argentina a través del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista. Las pericias buscan determinar el origen del envío, la composición del artefacto y la eventual responsabilidad penal.
Desde el Ejecutivo señalaron que la presentación que preparan apunta a aportar información recabada por las áreas de Seguridad e Inteligencia y a fortalecer la investigación en curso. No descartan que el hecho pueda encuadrarse en figuras como intimidación pública o estrago, según lo que surja de los análisis técnicos.
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