Agentes de la Policía Federal procedieron a detener al hombre y a secuestrar su mercadería, luego de varias denuncias realizadas por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).
Sin embargo, desde la entidad aseguraron que "no era el comercializador más importante de la feria", sino que fueron alertados de la presencia de otro local, pero que en el momento de la detección y requisa, estaba con las persianas bajas.
"Esto es parte de la ideología nazi que algunos venden y otros compran, porque si no hubiera compradores, estos puestos no tendrían razón de ser. El tema es que esto no se convierta en una espiral que vaya creciendo", aseguró hoy a la Agencia Judía de Noticias (AJN) el tesorero de la DAIA, Mario Comisarenco.
Durante varias semanas autoridades de la DAIA recibieron fotos y mensajes sobre el vendedor en cuestión, y decidieron avisar a los oficiales.
"¿Quién las fabrica, las importa, las trae o las vende? Esto seguro no es un solo punto de venta. Debe haber una cadena, del que lo fabrica, lo compra y lo vende. Por eso pedimos a la Policía federal que siga investigando el tema. Esto nos preocupa como cualquier acto antisemita en la ciudad de Buenos Aires y en Argentina", comentó Comisarenco.