"Como estábamos tan nerviosas, no nos dimos cuenta de pedir que abrieran las puertas de las camionetas, pero hicimos un escándalo porque nos dimos cuenta de que les estaban aplicando inyecciones para matarlos", le contó una de las mujeres a la publicación.
Las tres mujeres permanecieron en el lugar sin que las autoridades del instituto, encabezadas por el
Dr. Jesús Aispurú, se acercaran a explicar los hechos. En su lugar, llegó una persona de nombre Adrián que
les ofreció castraciones masivas a cambio de silencio.
En la provincia de Buenos Aires hay una ley que
prohíbe la eutanasia de perros y gatos como también los actos que impliquen malos tratos o crueldad, por lo que las mujeres, con la confesión de
varios empleados de la municipalidad de que los perros habían sido aniquilados con inyecciones, radicaron la denuncia penal en la
fiscalía de José C. Paz contra el mencionado Aispurú, el director de Zoonosis
Alberto García y contra el jefe de veterinarios
Alejandro Eguillor; hasta que fueron convocadas por el intendente del distrito,
Carlos Urquiaga, quien se comprometió a averiguar qué sucedió con los animales, iniciar sumerios administrativos e incentivar las campañas de castraciones.
Aispurú dijo que los perros no habían sido asesinados sino liberados a su suerte en un campo, del que no pudo precisar su ubicación, debido a que en Zoonosis
"están saturados".
Además, justificó que los canes fueran erradicados del predio del supermercado
Coto a raíz de supuestas denuncias recibidas por parte de clientes del local que aducían molestias y agresiones por parte de los animales.
"Si alguna persona quiere adoptar a esos diez perros que ustedes liberaron, ¿adónde deberían buscarlos", le inquirió el periodista de Pronto.
"¿A los perros que sacaron del Coto? No sé si los podemos encontrar... Habría que ir a buscarlos a los lugares en los que se los dejó. Lo que yo digo es que pueden ver en Zoonosis los animales que están ahí, algunos amputados o ciegos...", respondió el cuestionado funcionario.
Facebook Huellitas José C Paz Fuente: Revista Pronto