En Septiembre del año 2009, los habitantes de las provincias
de Mendoza y La Pampa fueron sorprendidos con la "explosiva" caída de
un meteorito.
"Fue una bola de fuego que cayó y luego se sintió un estruendo",
manifestó un empleado municipal de la localidad mendocina de Carmensa, donde el
bólido se hizo sentir con fuerza.
"Hubo una nube y una explosión que se sintió en casi todo el pueblo",
narró otro testigo.
"Se trata de materiales que cuando entran en contacto con la atmósfera se
desintegran y generan una explosión, que es lo que vieron varios vecinos",
explicaron fuentes del Instituto Nacional de Prevención Sísmica.
Debido a la geografía del lugar, la búsqueda de rastros fue muy
complicada, ya que no se registraron precisiones sobre el lugar de la caída,
aunque se presume que se produjo en el límite entre La Pampa y Mendoza.
El estruendo también llegó a sectores de las provincias de Buenos Aires y
San Luis.