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En las calles de Buenos Aires ocurren cosas raras. Esta vez, un hombre de unos 50 años y completamente desnudo, ingresó a los gritos mientras pedía ayuda a la zona de carga de combustibles de una estación de servicio del barrio porteño de Saavedra. Según decía, se le había quedado un consolador atorado en el ano.
El confuso hecho ocurrió frente a unos agentes de policía en la estación de servicio de Avenida Balbín y Crisólogo Larralde.
Si bien se desconoce de dónde surgió el hombre, finalmente consiguió ayuda de un enfermero del SAME que justo estaba ingresando en una ambulancia.