Productores yerbateros misioneros repartieron de manera gratuita 30.000 paquetes de yerba mate en la Plaza de Mayo para concientizar a la población acerca del bajo precio que reciben por el producto, al tiempo que pidieron una audiencia con el presidente Mauricio Macri para trasmitirle la situación del sector.
Bajo el fuerte sol de la mañana porteña, numerosos jóvenes y adultos hacían cola para recibir su paquete de yerba y escuchar la explicación de los productores que, desde un camión ubicado en la avenida Rivadavia, repartían su producción y se quejaban sobre el funcionamiento del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) que, según indican, debería laudar el precio y fiscalizar la producción.
Julio Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros de Zona Norte, de Misiones, con un sombrero de paja y luciendo una pechera de la entidad que representa, dijo a Télam que “al productor le pagan $3 por kilo de hoja verde y la gente compra el paquete en un supermercado por $60”.
“El INYM no nos defiende, no exige precios, en vez de cobrar $5,10 por kilo de hoja verde nos pagan $3. Esto afecta a cerca de 40.000 familias, que suman cerca de 200.000 personas en Misiones y Corrientes”, detalló.
A su turno, Jorge Butiuk, productor y presidente de la Federación Agraria, filial Misiones, dijo a Télam que el INYM, creado en 2002 para controlar la producción de la yerba mate, “es manejado por las grandes empresas”.
Dijo que de los 12 integrantes del INYM, los molineros y cooperativistas dueños de molinos tienen mayor peso en las decisiones. “Necesitamos que se reestructure el Instituto, que se modifique su estatuto, que tenga representación directa de los productores”, reclamó Butiuk.
“Hay que limitar la cosecha para que se equilibre la oferta y la demanda”, propuso y detalló que, anualmente, el 70% de la producción de hoja verde es volcado al consumo interno y el 30% restante se exporta a países como Chile, Paraguay, Siria y Europa.
“Se necesitan tres kilos de hoja para elaborar un kilo de yerba mate”, explicó. “El INYM debe fiscalizar a cuánto se vende el kilo de yerba mate en las góndolas y jamás lo hizo”, se quejó el dirigente sectorial. Además, alertó que según el Código Alimentario la yerba no debe tener más de 35% de palo, y según indicó, algunas tienen “más del 60% de palo” en su composición.
Junto con la bolsita que contiene 100 gramos de yerba mate, los productores mesopotámicos acompañaron un escrito en el que indican que “nadie sabe de nuestra lucha por un precio justo” y agregan que “desde el productor, tarefero y cuadrillero, somos los que, de sol a sol, luchamos contra las inclemencias del tiempo y el manoseo de los grandes molinos”.
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