Las primeras investigaciones descartan la posibilidad de que se tratase de una nube que confundió a la moderna antena. "Los radares que usamos están ahí para detectar precipitaciones y es básicamente una láser que sale desde ahí y va chocando contra las gotas de lluvia o las partículas de hielo que haya en el aire. A veces el rayo mismo realiza movimientos inusuales y rebota contra el océano, y esa es la imagen que nos llega.", sostienen los responsables de la estación.
Si bien el Departamento de Defensa de Australia negó la existencia de una criatura gigante y explicó que la imagen posiblemente correspondiera a un despliegue operativo militar donde intervinieron buques se alinearon en el océano en forma de una S, los habitantes del lugar se aventuraron y la bautizaron como "el monstruo de Rottnest".