El momento, que fue registrado por un periodista del medio ABC acompañado por un camarógrafo, logró esperanzar al grupo de especialistas que llegaron alarmados al lugar, en un país donde la enfermedad le costó la vida a más de dos mil personas.
"¡No está muerto!", exclamó el Dr. Richard Besser, justo antes de que el cuerpo sea introducido en una bolsa y subido en una camilla para ser llevado a la morgue e incinerarlo.
La situación hace replantear a los científicos que estudian alternativas para eliminar el virus sobre la posibilidad de una sobrevida.
comentar