La causa se remonta a hace tres décadas cuando una operación liderada por un agente de la CIA que La Habana desarticuló, al derribar dos aviones.
La Justicia de los Estados Unidos acusó este miércoles al expresidente de Cuba, Raúl Castro, de 94 años, y a otras cinco personas por presuntamente haber causado la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, en el contexto del derribo de dos aviones, en 1996.
Desde entonces, La Habana aseguró que los aviones incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo y que actuaron conforme a derecho.
El líder cubano está acusado de conspirar para asesinar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos por destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato, en una causa presentada en Miami en 2022.
Washington afirma que se trataba de aviones civiles que, al momento de ser interceptados, volaban en el espacio aéreo internacional.
"Según se alega en la acusación, Raúl Castro y cinco co-acusados participaron en una conspiración que terminó con aviones militares cubanos disparando misiles a esos aviones civiles y matando a cuatro estadounidenses. Esas son las acusaciones presentadas por un gran jurado federal", detalló el alto funcionario.
De ser hallado culpable del delito relacionado con la muerte de los tres estadounidenses, el hermano de Fidel Castro podría ser sentenciado a "una pena máxima de cadena perpetua", mientras que por los cargos de destrucción de aeronaves podría recibir "hasta cinco años de prisión", al tiempo que los cargos de asesinato le podrían acarrear la pena de muerte o el encarcelamiento de por vida, apuntó una portavoz del Departamento de Justicia.
En la nota de prensa publicada esta jornada por el Departamento de Justicia, figuran los nombres de los cuatro fallecidos: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
De acuerdo con ese mismo documento, también están sindicados los ciudadanos cubanos Lorenzo Alberto Pérez Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raul Gonzalez Pardo.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró que la acusación contra Castro anunciada por la Justicia estadounidense, "solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo".
"Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba", valoró el mandatario en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Asimismo, Díaz-Canel acusó a la Casa Blanca de manipular "los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate, en 1996", pues "sobran evidencias documentales, que no se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional".
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