La escuela Académicos de Niterói dedicó su desfile al presidente, algo inédito en el Sambódromo, la oposición lo denunció y la justicia electoral analizará el caso.
El inicio del Carnaval de Río de Janeiro quedó atravesado por la política a partir de que la escuela Académicos de Niterói inauguró el Grupo Especial con un homenaje al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que asistió al Sambódromo y observó el espectáculo desde un palco oficial, en un año marcado por las elecciones presidenciales previstas para octubre de 2026.
Fue la primera vez que un mandatario en ejercicio se convirtió en tema central de un desfile en la avenida Marquês de Sapucaí. La puesta en escena recorrió la vida de Lula, desde su infancia en el nordeste y su etapa como obrero metalúrgico hasta su tercera asunción presidencial en enero de 2023. Participaron cerca de 3.000 integrantes con carrozas, pantallas y una escultura metálica del jefe de Estado.
La presentación incluyó una sátira al ex presidente Jair Bolsonaro, representado en una carroza con estética de caricatura y referencias a su situación judicial, tras la condena a 27 años dictada en 2025 por intento de golpe de Estado. La escena generó cánticos y también cuestionamientos.
Dos partidos opositores pidieron al Tribunal Superior Electoral que prohibiera el desfile por considerar que podía tratarse de propaganda electoral financiada con recursos públicos. El tribunal rechazó el planteo, aunque aclaró que podría investigar si detecta irregularidades.
Desde el entorno del oficialismo evitaron discursos y consignas explícitas. Lula no habló durante el evento y dirigentes del Partido de los Trabajadores recibieron indicaciones de mantener un perfil bajo.
comentar