Son 14 focos que azotan las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros de Santiago. El presidente Gabriel Boric declaró el estado de emergencia en esas zonas. El calor y el viento complican la tarea de los bomberos.
Al menos 16 muertos y más de 50.000 evacuados es el saldo de los incendios forestales que azotan el sur de Chile. Las cifras fueron difundidas este domingo por el gobierno de Gabriel Boric, que declaró el estado de emergencia en las regiones de Ñuble y Biobío, y tiene previsto recorrer las áreas afectadas en las próximas horas.
"Junto con la víctima fatal reportada ayer, tenemos 15 fallecidos en lo que va de la mañana, específicamente en la región del Biobío", afirmó el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero. Los bomberos luchan contra 14 focos de incendios a unos 500 kilómetros de Santiago. "Estamos enfrentando una situación compleja", sumó su par del Interior, Álvaro Elizalde.
Poco antes, el presidente Boric había declarado el estado de emergencia en estas regiones. "Ante los graves incendios en curso, he decidido declarar el estado de desastre natural para las regiones de Ñuble y Biobío... Todos los recursos están disponibles", anunció el mandatario chileno. Esta medida implica, entre otras cosas, que las Fuerzas Armadas asumirán el control en esas áreas.
A su turno, el presidente electo, José Antonio Kast, se expresó sobre este desastre natural, instando a brindar apoyo a las autoridades en la lucha contra las llamas. "Frente a los devastadores incendios en Ñuble y Biobío, el enfoque debe ser combatir los incendios, auxiliar a los afectados y respaldar a las autoridades en esta emergencia. No hay espacio para la política en este momento crítico", publicó en sus redes sociales.
Las imágenes transmitidas por la televisión local mostraron las llamas consumiendo ambas ciudades, con vehículos calcinados en las calles. A los focos de incendios se suman el viento y las altas temperaturas, lo que complica las tareas de los bomberos.
El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que la situación actual es más grave que la que se vivió tras el terremoto de 2010, y señaló que las condiciones meteorológicas previstas podrían agravar la propagación del fuego en las próximas horas. Tras una reunión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) nacional, el ministro Elizalde explicó: "La proyección meteorológica para las próximas horas, especialmente para mañana, no es alentadora. Se anticipan temperaturas extremas, lo que complica aún más la lucha contra los incendios forestales".
Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), su directora, Alicia Cebrián, reforzó el mensaje y subrayó que el calor extremo no sólo favorece la expansión de los incendios, sino que también representa un riesgo directo para la salud de la población. "Hoy y mañana enfrentaremos temperaturas extremas que son un riesgo para la salud por la exposición, además de crear condiciones propicias para la propagación de incendios forestales. Es un escenario complicado", admitió, tras instar a la ciudadanía a mantenerse informada y evitar desplazamientos hacia las zonas de emergencia, para no obstaculizar el trabajo de los equipos de rescate.
"Las cifras de personas afectadas podrían aumentar durante el día, ya que sólo es posible evaluar completamente los daños cuando no hay peligro para los equipos de emergencia", añadió Elizalde.
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